EDITORIAL. ANTIGUO DILEMA: INTEGRACIÓN O ATOMIZACIÓN.

EDITORIAL

ANTIGUO DILEMA: INTEGRACIÓN O ATOMIZACIÓN

Estimados amigos, lectores y colaboradores. El tercer trimestre del año 2022 sigue mostrando un panorama mundial preocupante en muchos sentidos.

  • La pandemia de Covid-19 ha cobrado millones de víctimas de seres humanos quienes han perdido la vida, o que han sufrido malestares y secuelas provocadas por dicho virus y sus derivaciones o sepas distintas.Para todos son palpables los daños ocasionados a la economía, el desempleo, a la integración familiar, a los estudiantes de todos los niveles educativos; así como al personal médico encargado de atender a los enfermos. Dentro de todo, debemos expresar nuestro agradecimiento a los científicos y a sus patrocinadores, gracias a quienes se cuenta con vacunas que han venido a paliar la crisis y a disminuir las consecuencias de contagios y algo muy importante, el número de víctimas fatales ha descendido de manera muy importante.Asimismo, se debe conceder crédito a lo realizado por los organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, perteneciente al sistema de las Naciones Unidas; así como a las entidades regionales encargadas de la salud; los gobiernos de la mayor parte del mundo, instituciones altruistas, empresarios, organizaciones no gubernamentales y otros.
  • Otra plaga que está en contra de la paz, la salud y el progreso, son las guerras nefastas. Para algunos no es suficiente que países como Siria estén cumpliendo más de una década en guerra y que los pueblos de Afganistán, padezcan la inestabilidad de los cambios de gobierno y las intervenciones externas. Lo que faltaba era el estallido de otro conflicto que involucra a muchos gobiernos, se trata de la guerra ruso-ucraniana. Sobre este tema varios de nuestros colaboradores nos han aportado interesantes análisis que en algún momento se deben actualizar, ojalá fuera con noticias positivas.

ANHELOS DE INTEGRACIÓN.

  • Las ideas sobre la llamada “aldea global” o acerca de gobiernos regionales o mundiales, se topa cada vez más con las posiciones individualistas; los intentos de unificación o integración en diferentes modalidades, enfrentan resistencias y se producen luchas por hacer valer el derecho a la creación de su propia entidad, lo cual no debe ser visto como algo negativo por sí mismo. Repacemos la historia:
  • En el caso del Continente Americano, en el transcurso histórico de la conformación de los Estados libres e independientes, se han puesto en práctica algunas propuestas de unificación, por ejemplo: El año 1821 el emperador mexicano Agustín de Iturbide invitó a los países centroamericanos a adherirse al Plan de Iguala, la cual fue aceptada, con lo que el Imperio Mexicano se expandió; pero su duración puede considerarse como efímera, ya que a la caída de dicho gobernante, quedaron disueltos los vínculos políticos y Centroamérica proclamó su independencia.Los centroamericanos eligieron una Asamblea Constituyente, la cual elaboró las Bases Constitucionales del 27 de diciembre de 1823, con lo cual quedan constituidas las Provincias Unidas de Centroamérica. No obstante los buenos propósitos expresados en la Carta Magna y lo avanzado de su legislación, debido a las ambiciones personales y las diferencias entre algunos dirigentes de la región, surgieron enfrentamientos que debilitaron la unificación regional.
  • Por otra parte, la conformación de la “Gran Colombia”, unificó a los departamentos de Cundinamarca (antigua Nueva Granada- hoy Colombia), Ecuador y Venezuela. La entidad fue creada bajo el liderazgo de Simón Bolívar, durante el Congreso de Angostura en 1819, a través de la Ley Fundamental de Colombia, ratificada en 1821 con la promulgación de la Constitución por el Congreso de Cúcuta; ese mismo año se adhirió Panamá. Dicha unificación logró mantenerse durante poco más de una década.
  • El Pacto Anfictiónico-Congreso de Panamá de 1826 surgido de los ideales de Simón Bolívar -que como sabemos no llegó a consolidarse-, proponía crear una confederación de los pueblos iberoamericanos desde México hasta Chile y Argentina.
  • Posteriormente, han surgido otros intentos unionistas (no siempre integracionistas), como la Unión de Repúblicas Americanas; de la cual surge la propuesta de La Unión Panamericana, que desempeñaría las funciones de Secretaría; la cual funciona como Oficina Comercial de las Repúblicas Americanas, encargada de compilar y distribuir información comercial. Inicialmente supervisado por el Secretario de Estado de los Estados Unidos hasta la creación del Consejo Superior en 1897. Algunos autores la consideran como el antecedente remoto de la Organización de Estados Americanos (OEA), fundada en abril de 1948.
  • Durante el Siglo XX, los conflictos mundiales, el desarrollo industrial y comercial, así como el reconocimiento de intereses comunes impulsan la formación de entidades supranacionales (los organismos internacionales tendrían su origen en el Congreso de Viena de 1815), como la Unión Telegráfica Mundial Internacional en 1865; la Unión Postal Universal (1878) y, la Unión para la Protección de la Propiedad Industrial en 1893.
  • Asimismo, la Sociedad de Naciones (después de la 1ª Guerra Mundial), que nace como un apéndice del Tratado de Versalles en 1919, cuya eficacia fue cuestionada hasta su desaparición en 1939. Después del segundo gran conflicto armado mundial (1939-1945), se constituye la Organización de Naciones Unidas en 1945, con base en la Carta de Naciones Unidas. Se trata de una organización verdaderamente universal, porque están en ella presentes prácticamente todos los Estados del mundo.
  • Las siguientes décadas se caracterizaron por el desarrollo de una carrera armamentista, sobre todo nuclear, y la formación de alianzas militares regionales, a lo que se llamó la “Guerra Fría”, con dos bloques bien definidos: La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), encabezado por los Estados Unidos y apoyado por los países de Europa Occidental. La contraparte, formada por países de Europa Oriental y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que formaron la alianza conocida como Pacto de Varsovia.

Después de este desvío por la evolución de organismos internacionales, volvemos a la creación de mecanismos de cooperación e integración en el Continente Americano, principalmente en la región latinoamericana y del Caribe.

  • En los inicios de la quinta década del Siglo XX, se concertó en la capital de El Salvador una Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores, con el propósito de analizar la posible firma de un nuevo acuerdo de alcance subregional. Como resultado de la misma, los cinco Ministros asistentes firmaron la llamada “Carta de San Salvador”, el 14 de octubre de 1951; por medio de la cual se decidió la creación de la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA), quedando como sede de la misma, la capital salvadoreña.Cabe destacar que, entre los considerandos del documento constitutivo de la ODECA, se asienta un reconocimiento de fracasos anteriores: “Los procedimientos ensayados en el curso de la vida independiente de las Repúblicas Centroamericanas para la reintegración a su antigua unidad, han resultado ineficaces; y que el Derecho Internacional moderno ofrece fórmulas adecuadas para esta finalidad, mediante la institución de Organismos Regionales. Por Tanto: Los Gobiernos antes mencionados deciden establecer una Organización de Estados Centroamericanos para la coordinación de sus esfuerzos comunes.
  • Con el propósito de replantear el proceso integracionista, los gobiernos Centroamericanos se reunieron en 1962 en la República de El Salvador, donde suscribieron un nuevo documento de la ODECA (Segunda Carta), al cual se le denominó igual que el anterior: “Carta de San Salvador”, con lo que se consideraba se darían los pasos necesarios para el logro del objetivo largamente esperado.
  • En los últimos años los gobiernos de la subregión han vuelto a tomar la bandera de la integración, en la búsqueda de soluciones a problemas comunes de carácter económico, de seguridad nacional y de cooperación en distintos campos. En ese sentido, viene al caso recordar que, en diciembre de 1960 los Jefes de Estado de las Repúblicas centroamericanas, se reunieron en Managua, Nicaragua, para firmar el Tratado constitutivo del Mercado Común Centroamericano (MCCA), el que entró en vigor conforme se iban depositando los respectivos instrumentos de ratificación: junio de 1961 para Guatemala, El Salvador y Nicaragua; abril de 1962 para Honduras y, septiembre de 1963, para Costa Rica.De acuerdo con los acontecimientos que tuvieron lugar en cada uno de los países de la subregión, muchos de los propósitos y metas del MCCA no pudieron cumplirse, o fueron pospuestas. El texto del Tratado dice: “Los Estados contratantes acuerdan establecer entre ellos un mercado común que deberá quedar perfeccionado en un plazo máximo de cinco años a partir de la fecha de entrada en vigencia de este Tratado. Se comprometen además a constituir una unión aduanera entre sus territorios.”
  • Por otra parte, el 13 de diciembre de 1991, en el marco de la XI Reunión Cumbre de Presidentes Centroamericanos, realizada en Tegucigalpa, Honduras, se firmó el llamado Protocolo de Tegucigalpa, que dio origen al Sistema de Integración Centroamericana (SICA);[1] que entra en funcionamiento el 1° de febrero de 1993, quedando como sede la ciudad capital de El Salvador.
  • Asociación de Libre Comercio del Caribe (CARIFTA), Comunidad del Caribe (CARICOM) y, Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO).
  • En materia de integración caribeña, viene al caso hacer mención al asunto de la efímera existencia de la Federación de las Indias occidentales (West Indies Federation), creada en 1958 y terminada en 1962. No obstante el intento fallido de crear una comunidad caribeña, varios líderes políticos de la subregión quienes veían en Jamaica y en Trinidad y Tobago -ya para entonces países independientes-, un ejemplo a seguir. De ese modo, en el mes de julio de 1963 Eric Williams, Primer Ministro trinitobaguense, invitó a otros Jefes de Gobierno del área, para hablar de temas relativos a la integración. A dicha reunión asistieron los representantes de Barbados, Guayana británica y Jamaica. En 1965 se celebró una nueva reunión -en esta ocasión en Antigua y Barbuda-, en cuyas pláticas se abordó concretamente la posibilidad de establecer una zona de libre comercio en el Caribe. El acuerdo alcanzado comprometía a los Primeros Ministros de Antigua, Barbados y la Guyana británica, a consolidar el proyecto a más tardar en diciembre de ese mismo año.
  • La reunión constitutiva de la Asociación Caribeña de Libre Comercio cuyo nombre original en inglés es: “Caribbean Free Trade Association” (CARIFTA), se celebró en Trinidad y Tobago, precisamente el 15 de diciembre de 1965, durante la cual se alcanzó la firma del “Acuerdo de Dickenson Bay” (nombrado en honor del puerto de Antigua-Barbuda donde se sentaron las bases de dicho documento), con lo que se creaba CARIFTA. Además del país anfitrión, el Acuerdo fue firmado por Antigua y Barbuda, Barbados y Guyana y entró en vigor el primero de mayo de 1968. Cabe hacer notar que, gracias a la existencia de un consenso, en el sentido de permitir el ingreso a la Asociación como miembros de pleno derecho, tanto a países independientes, como a los que se mantenían bajo administración de la metrópoli, en julio y agosto del mismo año, se adhirieron otros países del área, como Dominica, Granada, Saint Kitts y Nevis, Anguila, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Montserrat, Jamaica y en 1971, se suma Honduras Británicas (hoy Belize).
  • Comunidad del Caribe-CARICOM. El Acuerdo citado, facilitaba la firma del Tratado de la Comunidad del Caribe, hecho que tuvo lugar el 4 de julio de 1973 y entraba en vigor en agosto del mismo año, entre los cuatro países independientes para esa fecha: Barbados, Guyana, Jamaica y Trinidad y Tobago. En el documento constitutivo se establece que los 8 territorios no independientes por esas fechas: Antigua, Honduras Británica, Dominica, Granada, Santa Lucía, Montserrat, San Kitts/Nevis/Anguilla y San Vicente -cuyos representantes firmaron el Acuerdo-, podrían convertirse en miembros plenos el 1º de mayo de 1974. De ese modo, la Comunidad Caribeña y el Mercado Único (CARICOM) fueron establecidos por el Tratado de Chaguaramas.[2] Posteriormente, las Bahamas se convirtieron en el Estado Miembro No. 13, el 4 de julio de 1983; Surinam accedió como miembro el 4 de julio de 1995; mientras que Haití -el decimoquinto socio-, lo hacía de jure el 3 de julio del 2002.
  • Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO).- Cuando hablamos de organizaciones internacionales de carácter universal, de inmediato vienen a nuestra mente nombres como el de la Organización de las Naciones Unidas (ONU); la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Asimismo, entre los organismos regionales americanos, identificamos a la Organización de Estados Americanos (OEA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Asociación de Estados del Caribe (AEC), la Comunidad del Caribe (CARICOM, el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA) y la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI).
  • Además de los nombres anteriores, podemos estar familiarizados con las siglas de otros organismos internacionales de alcance subregional, como la Comunidad Andina de Naciones (CAN), el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y la naciente Comunidad Sudamericana de Naciones. Además, existe la iniciativa integracionista del controvertido gobernante venezolano Hugo Chávez, denominada “Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América” (ALBA), que de acuerdo con sus principios, se propone un “nuevo esquema integrador”, que no se limita al mero hecho comercial sino que “sobre nuestras bases históricas y culturales comunes, apunta su mirada hacia la integración política, social, cultural, científica, tecnológica y física”.[3]El ALBA fue presentado por Venezuela como una iniciativa opuesta al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), propuesto por los Estados Unidos en diciembre de 1994, en el transcurso de la celebración de la “Reunión Cumbre de las Américas”.
  • La Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI). En el campo de los organismos propiamente económicos con propósitos integracionistas, México fue miembro fundador de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC), creada en 1960, con la llamada Carta de Montevideo, según la cual los países firmantes se comprometieron a crear una zona de libre comercio en un plazo de 12 años en un principio, y de 20 años después de aceptarse una prórroga. Dicho proceso se efectuaría de una forma gradual por medio de la eliminación de todas las restricciones, cupos y gravámenes al comercio entre los países. Para lograrlo se estableció la reducción de gravámenes y de las restricciones que cada país otorga a los restantes, según el principio de nación más favorecida. Asimismo, se constituyó una “lista común” de productos no incluidos en las listas nacionales y sobre los cuales no habría restricciones ni cupos en el comercio de la zona. Por diversas razones, no fue posible el logro de las metas propuestas, por lo que en 1980 se llevó a cabo una ronda de negociaciones en Uruguay, que terminó con la firma del Tratado de Montevideo, con el que se decide crear la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), la que viene a sustituir a la ALALC.De acuerdo con el Convenio constitutivo ALADI se establecen los siguientes principios generales: “pluralismo en materia política y económica; convergencia progresiva de acciones parciales hacia la formación de un mercado común latinoamericano; flexibilidad; tratamientos diferenciales en base al nivel de desarrollo de los países miembros; y multiplicidad en las formas de concertación de instrumentos comerciales.”
  • Además de los procesos de integración a que anteriormente se ha hecho referencia, en la zona del Gran Caribe se han creado dos importantes organismos internacionales, con propósitos integracionistas, pero con la idea principal de permitir la inclusión de países con regímenes distintos, como el caso de Cuba. Además de lo anterior, las tendencias de la década de los años setenta presentaban ciertos avances en la búsqueda de un Nuevo Orden Económico Internacional, en la que apropiadamente se insertaba la Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados, propuesta por el Gobierno de México; así como los diferentes compromisos adoptados por los gobiernos de la región, en materia de integración.Sistema Económico Latinoamericano-SELA. En ese sentido, una de las acciones más importantes, en materia de cooperación regional, fue la creación del SELA, el cual quedó formalizado con la firma del Convenio de Panamá, en el año 1975, promovido intensamente por los gobiernos de México y Venezuela. Este último país fue propuesto para ser la sede del organismo, el que después de 33 años, sigue funcionando en Caracas, la capital federal de dicho país. Dicho Convenio Constitutivo fue firmado por los siguientes 25 países: Argentina, Barbados, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Grenada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.Asociación de Estados del Caribe (AEC). De acuerdo con su respectivo Convenio constitutivo, dicha organización fue establecida gracias a la decisión adoptada por la Conferencia de Jefes de Gobierno de la Comunidad del Caribe, en su Reunión Extraordinaria de Puerto España, Trinidad y Tobago, celebrada en octubre de 1992, para establecer la Asociación de Estados del Caribe como marco global para la adopción de posiciones comunes entre los Estados, Países y Territorios del Caribe.Asimismo, contando con el apoyo de la Segunda Conferencia Ministerial de CARICOM y Centroamérica, celebrada en Kingston, Jamaica, en mayo de 1993, en la cual los Ministros de ambas subregiones recibieron con agrado la propuesta de la Comunidad del Caribe para establecer AEC con el propósito de promover la integración económica y la cooperación en la región.
  • Creación de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC), 2-3 de diciembre de 2011. Como continuación de los trabajos de la llamada Reunión Cumbre de la Unidad, celebrada en Cancún, México (Riviera Maya), en febrero de 2010 y el necesario seguimiento a los mandatos ahí firmados, se llegó a la Cumbre de Caracas, celebrada en la capital venezolana los días 2 y 3 de diciembre de 2011.En Cancún, el gobierno de México entregó la presidencia pro témpore del Mecanismo de Consulta y Concertación Política o Grupo de Río, que desempeñó desde 2008, cumpliendo el compromiso asumido en Brasil, de organizar la Cumbre de América Latina y el Caribe para Integración y Desarrollo (CALC), espacio conjunto de los grupos de Río y del Caribe. En dicha ocasión, los Jefes de Estado y de Gobierno asistentes a la Reunión, decidieron la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) como un organismo paralelo a la Organización de Estados Americanos (OEA).En esa oportunidad, el presidente anfitrión de la cumbre, Luis Felipe Calderón anunció en la sesión de clausura,  que “el nuevo mecanismo trabajará sobre la base de la solidaridad, la inclusión social, la equidad y al igualdad de oportunidades; que impulsará la integración regional y fomentará los procesos de diálogo con otros Estados, grupos de países y organizaciones regionales.”
  • Como un resultado de los trabajos realizados durante la Cumbre de Caracas, los representantes de 33 países de América Latina y el Caribe, aprobaron 22 documentos en el lanzamiento de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Entre los más importantes están la llamada “Declaración de Caracas”, donde se plasman los motivos que han llevado a la creación de este “nuevo mecanismo” de integración y concertación política; así como las metas por alcanzar en los campos político, económico, social y cultural de nuestra región.
  • Colombia, Chile, Perú y México celebran la II Cumbre de la Alianza del Pacífico. Firma de la Declaración de Mérida: “Los Jefes de Estado de los Estados Unidos Mexicanos, la República de Chile, la República de Colombia y la República de Perú, decidimos reunirnos en Mérida, Yucatán, México, en esta II Cumbre de la Alianza del Pacífico, el 4 de diciembre de 2011. El gobierno de la República de Panamá participó en calidad de observador.Inspirados en la Declaración Presidencial de Lima, firmada el 28 de abril de 2011, por la cual se estableció la Alianza del Pacífico para la conformación de un área de integración profunda, que aliente la integración regional, así como un mayor crecimiento, desarrollo y competitividad de nuestras economías con miras a avanzar progresivamente hacia la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas.

Como se observa en este recorrido por las instancias (intentos) integracionistas regionales y sub regionales de América del Norte, América Latina y el Caribe, han quedado consignados valiosos documentos cuyo contenido abona a la retórica idealista de quienes han dirigido los destinos de nuestros países y de cuyas decisiones se ha derivado el nivel de vida que ostentamos los habitantes del Continente Americano, principalmente de países latinoamericanos y caribeños.

El sueño para muchos sería alcanzar el modelo de integración de la Unión Europea, que visto está ha traído beneficios en muchos sentidos y en general un mayor bienestar. ¿Será necesaria una evolución cultural? ¿Una mayor madurez política y social?

Esperamos que las nuevas generaciones alcancen en materia de integración lo que muchos pensadores y líderes políticos han pregonado, pero que no fueron capaces de concretar de manera permanente logros tangibles para toda la población.

Finalmente, pensando en el tiempo transcurrido desde los primeros intentos de consolidar la formación de subregiones integradas, podemos observar que los avances logrados, no se reflejan en beneficio de la población que reside en los distintos países del Continente Americano, particularmente refiriéndonos a subregiones como México y América Central; México y América del Norte; la región del Caribe; los Andes sudamericanos y el cono sur de América. Acaso, el camino seguido por la Unión Europea ¿es una utopía para nosotros?

Como resultado de un análisis profundo, podríamos declarar culpables a gobernantes, líderes políticos, religiosos y sociales, por el estado de atraso que muestra la sociedad de la mayoría de los países del Continente. Como antítesis nos preguntamos: ¿Eso resolvería el problema? O definitivamente ¿debemos aceptar que esos caminos no son para nosotros?

Al parecer por ese camino solamente nos encerramos en una cadena de preguntas y más preguntas, que quizá no tengan respuestas. El tiempo lo dirá.

EL EDITOR/APM/12-07-2022/


  1. Al respecto, en entonces Secretario General de la Asociación de Estados del Caribe, Norman Girvan afirmaba: “Las recientes reuniones efectuadas desde principios de este año, entre los Presidentes y Ministros de Comercio de América Central, ponen de manifiesto una marcada renovación del proceso de integración en esa subregión. Centroamérica se encamina ahora hacia la cimentación de la Asociación Aduanal Centroamericana antes del 1ro. de enero de 2004. El nuevo empeño por lograr la integración le debe mucho a la llegada de nuevos Presidentes en tres de los cinco Estados centroamericanos a partir de enero de 2002. Los Presidentes Bolaños, de Nicaragua, Maduro, de Honduras y Pacheco de Costa Rica, provienen todos del ámbito empresarial y están dedicados al proceso de liberalización comercial”. Tomado de Página Web de la AEC, serie de artículos “El Gran Caribe Esta Semana”, 19 de julio de 2002: http://www.acs-aec.org/columna
  2. Chaguaramas es una pequeña población cercana a Puerto España, Trinidad y Tobago.
  3. Hugo Rafael Chávez Frías, De la Integración Neoliberal a la Alternativa Bolivariana de América Latina. Principios Rectores del ALBA, Ed. Presidencia de la República, Venezuela, 2003, pág. 5

 

Sé el primero en comentar

Deje un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.