EDITORIAL

E D I T O R I A L

Amables lectores, con el presente número estamos dando el segundo paso para alcanzar nuestro vigésimo aniversario de andar navegando por las llamadas redes cibernéticas. Lo hacemos gracias a los amigos y compañeros que han decidido dedicar horas a la tarea de investigar y escribir para todos nuestros lectores.

Por lo pronto, viene al caso señalar que el mes pasado ya cumplimos un año de estar luchando contra el virus del Covid-19 y, no obstante que ya contamos en México con varios millones de vacunas, el futuro parece incierto en cuanto a la seguridad en la salud, así como en la recuperación económica.

Por otra parte, a pesar de los llamados de paz, de personalidades de varias partes del mundo, subsisten conflictos en varios puntos de nuestro planeta. Se supone que en estos momentos, el “enemigo común” es el coronavirus, pero hay grupos que lo ignoran, con lo que se perjudican a sí mismos y a los demás; dado que se vuelven más vulnerables a los contagios.

Esperemos que en el menor tiempo posible se logre la vacunación de los millones de personas que esperan esa protección, para tratar de volver a las actividades normales, escapando de la pobreza, si no es que ya están en ese sector de la sociedad.

Nuestras preocupaciones y mayores esfuerzos deben estar enfocados en protegernos de la pandemia y al mismo tiempo proteger a nuestros semejantes. Esperamos que a través de la cooperación internacional se compartan los antídotos necesarios para que todos quedemos protegidos del mal, aunque sea parcialmente. El resto lo tiene qué hacer cada uno, adoptando con responsabilidad las medidas necesarias para que el virus no se siga expandiendo, o mutando en otros peores.

I. Con el presente número estamos compartiendo un trabajo del embajador Enrique Hubbard Urrea, quien se encuentra jubilado desde hace varios años, pero que añora los tiempos de la lucha por ingresar al Servicio Exterior Mexicano (SEM). El artículo que se inserta en la sección @@Charla Cibernética con el Emba@@, lleva por título “El Examen de Ingreso al SEM en 1973” y en su contenido nos comparte cómo vivió dicho acontecimiento. Una probadita:

“El emba anda nostálgico al constatar que ha empezado el proceso de exámenes de ingreso al SEM para 2021, de suerte que se ha puesto a revivir la maravillosa experiencia de su propio examen.

Cuando en 1972 se publicó la convocatoria para el examen, el emba (en aquellos tiempos “el Jubar”) rompió el cochinito y se trasladó al DF, con la mira de tomar el propedéutico que ofrecía la UNAM. El curso fue muy útil pues estaba diseñado sobre el modelo del examen. Cada semana se impartía una materia de lunes a viernes y los sábados se examinaba a los alumnos, quienes solamente tenían una oportunidad en cada caso, es decir, si reprobaban una materia estaban obligados a abandonar el curso. Así era el formato, similar al del examen.

Se presentaban nueve materias en examen público, abierto, oral, con tres sinodales. Las materias eran tres de Derecho: Constitucional, Internacional Público e Internacional Privado; tres de economía: Economía Política, Geografía Económica y Comercio Internacional; y tres más de relaciones internacionales: Relaciones Internacionales, Política Exterior y Organismos Internacionales. Además, debía escribirse una tesis y comprobar la posesión de dos idiomas, uno a nivel dominio y otra al de traducción. El primero debía ser forzosamente inglés o francés; el otro era libre.

Rápidamente se percató el Jubar de que había una notoria desventaja en favor de los capitalinos. Muchos sinodales eran los autores de los textos usados en la Universidad, lo cual contribuía al natural nerviosismo de los cursantes; pero los del Distrito Federal casi siempre ya habían llevado la clase precisamente con esos maestros y, lógicamente, habían tenido tiempo para familiarizarse con ellos, para perderles el miedo, para desmitificarlos…No así los de provincia…

II. A continuación el también embajador mexicano Leandro Arellano, aporta sus conocimientos y experiencias relativas a la vida de un político austriaco llamado: “Bruno Kreisky”, de quien dice lo siguiente:

La historia. El siglo veinte será recordado -si sobrevive la humanidad- como uno de los más cruentos de la historia. La imposición de ideologías totalitarias fue una de las causas más recurrentes de la opresión y muerte de millones. Tan sólo la Segunda Guerra Mundial produjo 20 millones de víctimas. Los Hornos crematorios, el Archipiélago Gulag, la Revolución cultural, la “Limpieza étnica” en varias partes o regiones, son sólo referencias de la perversión y de la insania adonde puede llegar el ser humano.

La fuerza, el temor o la democracia electoral practicada en un número creciente de países, permitió que arribaran al poder agitadores, demagogos, caudillos, líderes populistas que violentaron el sistema político y social establecido, para instalar dictaduras más o menos rudas y algunas abiertamente ruines y aterradoras. La doctrina nazi y Adolfo Hitler representan quizá el ejemplo supremo.

Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial se impuso la llamada Guerra fría, esto es, la rivalidad ideológica, política, económica y social entre los sistemas comunista, encabezado por la URSS y capitalista, liderado por Estados Unidos. Uno y otro luchaban por atraer a su campo un mayor número de simpatizantes y seguidores. El antagonismo de las superpotencias significaba un riesgo inminente para la humanidad y provenía menos del debate ideológico como de la amenaza nuclear que conllevaba.

Cada país tuvo que definirse más o menos abiertamente, o pretenderlo así. Con todo, un gran número de países pobres (países en desarrollo, en el lenguaje de aquella etapa) se congregaron alrededor de un grupo llamado Movimiento de países no alineados que incluían a la India, Indonesia, Egipto, Yugoslavia, Argelia, Argentina, Chile, Venezuela y docenas más. Casi todos los de Europa Oriental se alinearon –más por fuerza que voluntariamente- con la Unión Soviética y los de Europa Occidental y otros (Japón, Australia), con Estados Unidos…”

III. Entre otras aportaciones históricas en las que está involucrado México, el embajador Everardo Suárez Amezcua, nos obsequia con el siguiente trabajo cuyo encabezado dice: “Radio Operadores vasco-mexicanos en el frente del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial.” A continuación breve introducción al tema: “La isla de Guadalcanal forma parte del archipiélago de las Islas Salomón, localizado en el Pacífico del sur, en la zona del Mar de Célebes, al norte de Australia y Papúa-Nueva Guinea.

Para el inicio de la Segunda Guerra Mundial esta área insular, protectorado de la Gran Bretaña, fue identificada por el alto mando del ejército japonés como un punto de interés estratégico, ya que desde ahí se podía observar y controlar el tráfico marítimo de productos básicos provenientes del sureste asiático y como un puesto de avanzada hacia el occidente, particularmente las islas de Guam, Midway y Hawái, sedes de importantes instalaciones militares de los Estados Unidos.

En 1942 Japón ya se encontraba en estado de guerra contra la Gran Bretaña y los Estados Unidos y en el mes de julio de ese año tomó la decisión de invadir y ocupar Guadalcanal.

En esa isla las fuerzas armadas japonesas estacionaron a cerca de 40,000 efectivos y construyeron un campo aéreo con capacidad de lanzar ataques hacia toda la zona y amenazar a Australia, Nueva Guinea y hasta la porción insular de los Estados Unidos en la región, como se observó con la batalla naval de Midway en junio de 1942, cuando una fuerza aeronaval de 108 aeroplanos japoneses atacó las bases estadounidenses localizadas en la isla.

Tomando en cuenta el valor geográfico y estratégico de Guadalcanal, el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos diseñó un plan de invasión y ocupación de la isla para desalojar a los miles de soldados japoneses y ocupar la base aérea…”

IV. Por los tiempos que vivimos tenemos que hacer un recuento del pasado reciente y meditar sobre el futuro cercano. Los pros y contras de la situación de calamidad que vivimos en el campo de la salud y la economía. El autor del presente editorial quiere aportar sus puntos de vista en el siguiente artículo: “Pasado Reciente. Futuro Incierto”. Por Antonio Pérez Manzano, en el que a continuación se señala: “A las personas mayores se nos facilita hablar del pasado, porque de inmediato recurrimos a experiencia personales, o ajenas. Una tendencia natural es la de tratar de enseñar o mostrar lo que vivimos, así como las enseñanzas que logramos durante determinado periodo: experiencias buenas y malas.

Desde luego, las nuevas generaciones tienen todo el derecho de poner en duda tales conocimientos y experiencias. Asimismo, pueden confrontarlas con la actualidad y buscar superarlas; dado que, del estudio o análisis de los hechos ocurridos anteriormente, deberá de ayudarnos a no repetir los mismos errores, para de ese modo, sumar aciertos que contribuyan a lograr el bienestar de todos.

No obstante, existen personas, grupos y gobiernos, que desdeñan el pasado, sin considerar si hubiera quedado algo bueno de aquello. Ante dicha actitud –como antes se dice-, en muchas ocasiones se verán obligados a cometer errores, lo cual individualmente tiene ciertas consecuencias que asume la misma persona; pero cuando se trata de un gobierno responsable de la conducción de los destinos de una nación, no tiene perdón.

Hablando del pasado reciente, en mi artículo anterior (ADE No. 77), inserté información oficial de la ONU, a la vez que me cuestiono: “Una vez que han pasado dichas catástrofes (hablo de desastres naturales, pandemias y acciones bélicas) ¿podemos asegurar que aprendimos la lección? A continuación yo mismo me respondo: La respuesta sería “parcialmente”, puesto que la industria armamentista y los odios raciales, religiosos y políticos, siguen provocando enfrentamientos y mantienen guerras (no declaradas) nacionales y regionales, alimentadas por las grandes potencias…”

Al respecto, las noticias de la Organización de las Naciones Unidas del día 4 de enero de 2021: “Ataque en Nigeria, en contra de la población civil que deja por lo menos 100 fallecidos. Asimismo en Pakistán, El Secretario General de la ONU ha condenado enérgicamente el ataque terrorista y el asesinato de al menos 11 mineros en la provincia de Baluchistán, registrado ayer y ha expresado sus más sinceras condolencias a las familias de los mineros y al pueblo y al gobierno de Pakistán. Otros conflictos siguen latentes, como el de Siria, los refugiados kurdos y otros conflictos.”[1]

Por otra parte, el panorama mundial provocado por la pandemia de Covid-19 que estamos padeciendo por lo menos desde principios de 2020, arroja cifras de millones de personas contagiadas y cientos de miles de fallecimientos. Por fortuna son varias las instituciones y científicos de distintos países, que han logrado elaborar vacunas que ayudarán a proteger a las personas que tengan la suerte de ser vacunadas.

Lo anterior, es loable, solamente falta despertar la conciencia de los que tienen y la voluntad de compartir con quienes han sido menos favorecidos por los avances científicos, los recursos humanos y la decisión de sus gobiernos de apoyar la investigación para combatir el terrible virus. Lo anterior se llama: Cooperación Internacional y ayuda humanitaria. En última instancia. Hemos podido constatar que por alguna razón se ha dejado de lado la valiosa ayuda que podría estar prestando la benemérita Cruz Roja Internacional…”

V. El ministro del SEM, Víctor Hugo Ramírez Lavalle, trae un análisis conceptuoso, que atañe a las relaciones entre México y los Estados Unidos. El título de su colaboración es: “El Concepto de la Seguridad Nacional en México. La Interrelación con la seguridad estadounidense.” PARTE I:

“INTRODUCCIÓN.

En éste análisis se destaca, en forma puntual, la concepción que México ha dado a su seguridad nacional, tomando en consideración las estrategias de política interior y exterior plasmadas en diferentes Planes Nacionales de Desarrollo (PND). Asimismo, se puntualizan cuáles son y a que obedecen las aspiraciones, intereses, objetivos y el poder nacional; se detalla el significado de nacionalismo; se visualiza el enfoque y los fundamentos de las Fuerzas Armadas mexicanas en cuanto a la seguridad se refiere; se comenta la Ley de Seguridad Nacional, interrelacionándola con la seguridad estadounidense y, finalmente, se emiten las conclusiones pertinentes.

Uno de los efectos más importantes de los cambios que siguen experimentando los Estados Nación, es que algunos de los puntos de referencia básicos del comportamiento global de las naciones se han vuelto obsoletos a la luz de la nueva dinámica mundial. Lo anterior ha obligado a los países a un replanteamiento de sus respectivas políticas en todas las áreas destacando, entre otros temas, la modernización de los esquemas políticos (democracia); económicos (globalización de los mercados) y sociales (derechos humanos), sin olvidar los nuevos conceptos de seguridad, tanto a nivel internacional como al interior de cada país.

Los cambios señalados, han traído como consecuencia que la comunidad de naciones continúe en la búsqueda incesante de mecanismos novedosos y útiles que permitan concatenar los intereses nacionales de cada Estado con las necesidades del conjunto de naciones en todos los ámbitos, que no sólo asegure una cooperación que beneficie a toda la humanidad sino, más importante aún, que permita superar los retos y desafíos de una agenda internacional que se renueva en forma constante pero, asimismo, que pretende encontrar caminos que establezcan una paz y una seguridad internacionales permanentes entre los Estados.

En lo relativo al tema de la seguridad, el debate en la materia está estrechamente relacionado con tres tipos de concepciones en términos generales: el que se refiere a la relación entre el enfoque global, el regional y el que opera en cada Estado; lo relativo a la compatibilidad de las agendas de seguridad de los distintos miembros de una región determinada a partir de la cual sea posible resolver y conformar una comunidad con identidad de propósitos en materia de seguridad, con temas y preocupaciones comunes y, en tercer lugar, las necesidades de los diferentes Estados de reestructurar su política de seguridad nacional con el agregado de adaptar a su sistema interno, de acuerdo a sus intereses nacionales y los cambios que se efectúen en el contexto regional e internacional…”

VI. Nuestro colega del SEM Guillermo Gutiérrez Nieto, actualmente adscrito a la OCDE, nos habla de lo que ocurre en las entrañas de dicho organismo, que está cumpliendo seis décadas de existencia. Su aportación es la siguiente: “La OCDE: Onomástico 60 con nuevo dirigente”:

“El pasado 14 de diciembre se celebraron 60 años de la firma de la Convención que funda la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y el 30 de septiembre será el aniversario de su establecimiento formal.

Es cierto que sus antecedentes se ubican años atrás, específicamente con el surgimiento de la Organización para la Cooperación Económica Europea (OEEC), creada en 1948 para administrar los recursos del Plan Marshall, establecido por Estados Unidos a fin de lograr la reconstrucción económica del continente después de la guerra. Empero, fue hasta 1960, con la adhesión de Canadá y Estados Unidos a la convención de la OCDE, cuando este organismo se transforma en un foro global. Su visión internacional se refrendó en 1964 con la adhesión de Japón y posteriormente con la paulatina adhesión de nuevos integrantes, alcanzando en la actualidad 37 membrecías (4 países de Asia-Pacífico, 3 de Norteamérica, 2 de América Latina, 1 de Medio Oriente, 27 de Europa) y 5 aliados estratégicos (Brasil, China, India, Indonesia, Sudáfrica).

Como en su interior coinciden las mayores economías del mundo (G-7 y la mayoría del G-20), este organismo ha sido etiquetado como un club de países ricos que se regodean al confirmar sus logros, sustentados en la economía de mercado. No obstante, esa visión es errónea ya que desde su fundación la OCDE ha promocionado, a partir de evidencias y resultados, políticas que estimulan el crecimiento económico y mejores niveles de bienestar de sus miembros.

Sus estudios y propuestas son un referente internacional de primer orden debido a que se sustentan en datos socioeconómicos comparados; en análisis y propuestas de ejecutores y diseñadores de políticas públicas, y en el seguimiento a una amplia variedad de estándares forjados en su interior y reconocidos internacionalmente…

VII. El presente número se cierra con un análisis académico acerca de los orígenes de la democracia y su evolución hasta tiempos recientes. El autor y Editor de ADE dedica su trabajo a las sociedades que participan en elecciones recientes y los que están por ejercer ese derecho cívico. El título del trabajo “Apuntes sobre la Democracia.” A continuación una introducción al tema:

  • “La democracia es un término que encierra muchos significados.
  • Nuestra cultura, La Historia, las vivencias en una sociedad organizada políticamente y hasta nuestra imaginación, juegan un papel importante a la hora de definir dicho término.
  • Gráficamente la democracia se ha representado de múltiples maneras:

a). Para algunos sería una forma de vida casi ideal, basada en la libertad, la armonía, la paz y el progreso.

Para penetrar en los orígenes del concepto y práctica de la democracia, nos podemos trasladar a la Grecia antigua. Se considera la ciudad de Atenas, como la cuna de la democracia. En el ejercicio de dicha tipo de gobierno, surgieron algunas formas en que los aspirantes a gobernar deberían practicar para convencer:

“El desarrollo de las instituciones democráticas amplió el horizonte de la oratoria: el hombre griego tuvo que convencer de sus ideas políticas en la asamblea o bien, defenderse con un discurso ante un jurado.”

Asimismo, en el mundo griego la elocuencia formaba parte de la vida. La Grecia antigua era una cultura eminentemente oral y siempre hubo ocasiones en las que fue necesario convencer o persuadir al prójimo para cumplir un objetivo: Oratoria es la composición y ejecución pública de discursos.

Por otra parte, viene al caso señalar que, el movimiento sofístico (los sofistas) es el primer movimiento ideológico que impulsa la oratoria en Grecia. Los sofistas inventaron y difundieron teorías sobre hablar en público, dando inicio a los preceptos de la retórica:

  • Retórica son los preceptos y tecnicismos desarrollados por los teóricos y expertos en cómo debía construirse un discurso persuasivo o convincente.
  • Hay oradores que no son teóricos de la retórica, como Demóstenes. Hay técnicos de la retórica de los que no se sabe que hayan pronunciado un discurso, como Aristóteles…”

EL EDITOR

APM/14/04/2021

 

  1. Citado en Pérez Manzano, Antonio, artículo titulado ¿Qué nos depara el Futuro? Revista ADE No. 77, correspondiente al trimestre enero-marzo de 2021.

 

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