Gestión de Riesgo y Vulnerabilidad en El Salvador: Cambio Climático
y Prevención de Desastres. Exploración Preliminar para Fortalecer la Cooperación
Mexicana en Centroamérica y El Caribe
Por Bernardo Méndez Lugo[1]
En este trabajo
realizamos una tarea fundamentalmente de recopilación informativa para hacer un
recuento de las políticas públicas en El Salvador relacionadas con la gestión
del riesgo y las medidas preventivas y de organización comunitaria frente a
vulnerabilidades en su territorio y hábitat derivadas del cambio climático y
actividad sísmica, en especial los desastres que tienen su origen en huracanes,
ciclones, inundaciones y terremotos. Recogemos las deliberaciones y opiniones
de los funcionarios salvadoreños en el marco de reuniones regionales recientes
relativas a la prevención del riesgo y vulnerabilidad de la región
centroamericana y en especial de El Salvador.
En nuestra opinión,
México tiene la capacidad de ofrecer mayor nivel de cooperación técnica y
científica, generar proyectos conjuntos con Centroamérica e impulsar la
formación de recursos humanos especializados en prevención de desastres en las
instituciones del Ejército y Armada así como en instituciones académicas
mexicanas.
Es factible explorar
alianzas estratégicas con actores del gobierno mexicano, entre ellos, las
fuerzas armadas y policiales de la región en el exclusivo campo de la
experiencia mexicana en las acciones de la Secretaria de la Defensa Nacional de
México en la región centroamericana para brindar cursos y capacitación en
tareas relacionadas con la prevención de desastres, movilización de recursos
materiales y humanos, desalojo y reubicación de personas de zonas dañadas o en
asentamientos irregulares de alta vulnerabilidad.
Vale la pena señalar que
se encuentra en negociación un Memorándum de Entendimiento de Cooperación en
Protección Civil entre la Dirección General de Protección Civil de la
Secretaria de Gobernación de México con la dependencia homologa salvadoreña que
actualmente encabeza la Secretaria de Vulnerabilidad Social y que anteriormente
se denominaba Dirección General de Protección Civil y era dependiente del
Ministerio de Gobernación de El Salvador. El Presidente Funes le ha dado un
mayor rango y ahora es una entidad con nivel de Secretaria de la Presidencia de
la Republica.
Por los antecedentes de
cooperación existentes en ámbitos de prevención de desastres entre los dos países
con participación del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) de
la Secretaria de Gobernación de México (en el proyecto de la construcción de la
casa sismo-resistente en conjunto con la Agencia Internacional de Cooperación
de Japón (JICA) así como de académicos de dicho Centro y vulcanólogos de la
UNAM que cooperan con el Sistema Nacional de Estudios Territoriales (SNET) de
El Salvador.
Existe un clima
favorable para incrementar la cooperación técnica y científica de México con El
Salvador y otros países de la región centroamericana que tienen alta
vulnerabilidad ante desastres naturales en particular inundaciones provocadas
por lluvias, ciclones y huracanes y movimientos sísmicos de alta intensidad.
Es factible que México
pueda llevar a cabo en países de Centroamérica y el Caribe bajo el esquema de
costos compartidos, sus Planes de Auxilio a la Población Civil en Casos de
Desastre, que consiste en una serie de medidas protocolizadas e implementadas
en primera instancia por cuerpos especializados de la Secretaría de la Defensa
Nacional. Y en algunos casos con efectivos de la Fuerza Aérea Mexicana
organizados como un cuerpo bajo el nombre de Fuerza de Apoyo para Casos de
Desastres (F.A.C.D.).
En el caso de El
Salvador, Centroamérica y el Caribe se podría generar un protocolo de
capacitación y entrenamiento para que sean las propias fuerzas armadas, policía
y organizaciones comunitarias de cada país, las entidades que apliquen los
dispositivos que han sido implementados con éxito en México.
Estos dispositivos
aplicados en territorio mexicanos actúan en repuesta a una situación de
desastre natural que afecte o que pudiera afectar a un grupo amplio de la
población civil en México y en algunos casos en el extranjero. Es también
conocida como la 3ra misión del ejército encargada de salvaguardar y proteger a
la población civil en caso de desastre.
Estas acciones
preventivas y de salvamento se llevan a cabo en base a lo dispuesto por la Ley
General de Protección Civil, el Plan Nacional de Desarrollo y la Ley Orgánica
del Ejército y Fuerza Área Mexicanos, todo bajo la coordinación del Sistema
Nacional de Protección Civil (SINAPROC). Y que en el caso de aplicarse en
territorio de países hermanos se llevaría en plena compatibilidad con la
organización local, estructura de mandos y logística de sus propias fuerzas
armadas, policiales y entidades responsables de protección civil.
Cuando se prevé la
posibilidad de desastres como en la temporada de huracanes, la Secretaria de la
Defensa Nacional de México (SEDENA)
despliega cuatro unidades llamadas Agrupamiento de Ingenieros para Casos
de Desastres (AICD), los cuales se estacionan en las ciudades de Guadalajara,
Monterrey, Mérida y la ciudad de México, con equipamientos similares,
compuestos por maquinaria ligera y pesada, cocinas comunitarias y personal
especializado.
En caso de necesidad por
falta de personal, el General Secretario puede llamar a servicio a los miembros
del Servicio Militar Nacional para lo cual durante su instrucción se le dan las
bases para desempeñarse en ese servicio. En el caso de aplicarse en terceros países
se haría de acuerdo a las previsiones nacionales y efectivos humanos de cada país.
Es factible que las
nuevas iniciativas de cooperación técnica y científica de México así como
tareas de capacitación y entrenamiento en el rubro de prevención de desastres
que México pueda realizar en el futuro en Centroamérica y el Caribe se generen
en el marco de la cooperación bilateral, multilateral y triangular así como en
esquemas existentes del Proyecto Mesoamérica y del Sistema de Integración
Centroamericano (SICA) entre otras modalidades de cooperación sur-sur y
norte-sur.
El plan DN-III-E se basa
en seis puntos básicos los cuales son:
1. Búsqueda y rescate de personas.
2. Evacuación de comunidades en riesgo.
3. Administración de albergues.
4. Recomendaciones a la población.
5. Protección de la familia.
6. Seguridad y vigilancia de las áreas
afectadas.
EL CONTEXTO ACTUAL DE
LAS POLÍTICAS DE PREVENCIÓN DE DESASTRES EN EL SALVADOR Y CENTROAMÉRICA
El presidente
salvadoreño, Mauricio Funes, recibió el 1 de julio de 2011 la presidencia Pro
Tempore del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), de manos de su
homólogo, el presidente de Guatemala, Álvaro Colon y en presencia de los
presidentes de Honduras y Nicaragua y los delegados de Panamá, Costa Rica y
República Dominicana.
El mandatario salvadoreño
dijo que durante los seis meses que tendrá a su mando la presidencia Pro
tempore del SICA, una de sus principales apuestas será los planes orientados al
cambio climático y la prevención y atención del riesgo, el cual ya impactan a
todos los países de la región.
Funes reconoció que
“somos una de las regiones más vulnerables del planeta, y si a eso le agregamos
que somos una de las regiones más injustas y pobres, podemos ver que este tema
es de altísima prioridad. Está en juego la vida y los bienes de millones de
familias”.
El Ministro de Medio
Ambiente y Recursos Naturales, Herman Rosa Chávez, y presidente Pro Tempore de
la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD) dijo que El
Salvador se está preparando en el tema del monitoreo. “Tenemos una capacidad de
monitoreo y análisis más potente de Centroamérica que antes no teníamos”,
expresó al referirse a la instalación de los radares meteorológicos que
registran la lluvia en todo el país.
También describió la
ampliación de la red de observadores locales y la puesta en funcionamiento del
Centro de Monitoreo de Deslizamiento que opera las 24 horas durante los 365
días del año, con lo que refuerza la capacidad de análisis y respuesta ante los
fenómenos de origen natural.
En julio de 2011, El presidente
de El Salvador destacó los importantes avances realizados en el país en la
gestión de riesgos, al inaugurar en San Salvador la Conferencia Regional sobre
Gestión Integral de Riesgo de Desastres en
América Central.
El Presidente subrayó
los cambios impulsados en El Salvador para superar las condiciones que lo han
ubicado como el más vulnerable del mundo. “Esta difícil posición se debe en
parte a las características geográficas de nuestro pequeño país, pero también,
y en buena medida, a la ausencia que hubo en el pasado de estrategias de alerta
temprana, prevención, protección y rehabilitación”, afirmó el presidente
salvadoreño.
El cambio en la manera y
forma de gestión de riesgos se ha reflejado, en primer lugar, en la
institucionalidad, con la creación de la Secretaría para Asuntos de
Vulnerabilidad, dependiente de la Presidencia de la República y en la
asignación de recursos humanos y
materiales, como la implementación en el país, por el Ministerio de Medio
Ambiente, del primer sistema de radares en Centro América, que permitirá una
cobertura en todo el territorio y pronósticos a corto plazo.
Reconocimiento a
Centroamérica
La Representante
Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Prevención de
Riesgos de Desastres, Margareta Wahlstrom,
entregó al Presidente Funes, el premio SASAKAWA, auspiciado por el
gobierno de Japón, como un reconocimiento al esfuerzo que realiza
Centroamérica para proteger la vida de
sus pueblos y el futuro de los ecosistemas.
Desde la cumbre
extraordinaria del Sistema de Integración Centroamericana, celebrada hace un
año en El Salvador, la región ha dado un
fuerte impulso a las políticas de integración, en particular a aquellas
destinadas a enfrentar, prevenir y minimizar los efectos del cambio climático y
de la vulnerabilidad.
El Presidente Funes
manifestó que la labor del Centro de Coordinación para la Prevención de
Desastres en América Central es fruto de la decisión que ha tomado
Centroamérica de abrazar una estrategia proactiva e integral frente a una
problemática que azota a todos los países de la región.
“Estamos decididos a
impulsar y liderar durante los próximos seis meses de Presidencia Pro-témpore
del SICA todas las iniciativas conjuntas destinadas a sacar a nuestra región de
los primeros puestos en ese índice de vulnerabilidad”, afirmó el mandatario
salvadoreño.
Agregó que para
profundizar esta labor, la Presidencia Pro-témpore del SICA, que asumió
formalmente El Salvador el pasado 1 de julio de 2011, tiene como objetivo dar
cumplimiento a los compromisos adquiridos en la cumbre del 20 de julio del
2011, con especial énfasis en la gestión integral del riesgo y cambio
climático.
Reiteró el presidente
Funes que hay otro tema que igualmente forma parte de nuestra agenda
prioritaria y que quisiéramos que sea el que principalmente nos ocupe en este
semestre julio-diciembre 2011. El Mandatario salvadoreño se refiero a la
cuestión del cambio climático y a la prevención y atención del riesgo y de
desastres naturales, que propone su gobierno.
Funes y sus
colaboradores más cercanos del área ambiental y vulnerabilidad sesionaron en el
marco de esta conferencia realizada en la capital salvadoreña y confían que la
Conferencia del Centro de Coordinación para la Prevención de Desastres en
América Central, deberá señalar los caminos que han diseñado para establecer
una agenda común que dé respuesta a uno de los mayores problemas que enfrentan
los centroamericanos.
El presidente Funes dijo
que “Centroamérica es una región de alta riesgo, y esto no lo podemos negar,
porque así lo establecen diferentes estudios de instituciones acreditadas,
somos una de las regiones más vulnerables del planeta”.
Reiteró que “si a eso
agregamos que somos también una de las regiones más injustas y pobres a escala
mundial, podremos ver que este tema es de altísima prioridad porque lo que está
en juego son la vida y los bienes de millones de familias centroamericanas”.
Inaugura presidente
Funes la conferencia regional sobre gestión de riesgo y reitera que El Salvador
es el país más vulnerable del mundo a desastres naturales y realiza análisis y
balance de la vulnerabilidad de El Salvador
Como anfitrión en la
celebración de esta Conferencia, Funes agradeció la presencia a la señora
Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la
prevención de riesgos de desastres, Margareta Wahlstrom, máxima autoridad de
Naciones Unidas en este ámbito, que ha tenido la deferencia de acompañar a los
dignatarios centroamericanos.
Funes agradeció la entrega del Premio SASAKAWA, que auspicia
el gobierno de Japón, y que este año ha galardonado el esfuerzo conjunto que
realiza toda la región Centroamericana, una región de por sí, altamente vulnerable, para
proteger la vida de sus pueblos y el futuro de los ecosistemas.
La labor del Centro de
Coordinación para la Prevención de Desastres en América Central es fruto de la
decisión que ha tomado toda Centroamérica de abrazar una estrategia pro activa
e integral frente a una problemática que azota a toda la región.
Desde la Cumbre Extraordinaria
del Sistema de Integración Centroamericano, celebrada hace casi un año ya en El
Salvador, la región ha dado un fuerte impulso a las políticas de integración,
en particular a aquellas destinadas a enfrentar, prevenir y minimizar los
efectos del cambio climático y de la vulnerabilidad, que presentan nuevos retos
cada año, en forma de tormentas, terremotos o erupciones volcánicas.
La prevención y el
manejo de riesgos fueron establecidos como ejes en que se basa el relanzamiento
del Sistema de Integración regional. Desde el año pasado, se ha avanzado en la
definición y puesta en marcha de estrategias regionales conjuntas, tanto en
materia de Cambio Climático como en la Gestión Integral de riesgos.
Pero además, para
profundizar esta labor, la Presidencia Pro-témpore del SICA, que asumió
formalmente El Salvador, tiene como objetivo dar cumplimiento a los compromisos
adquiridos en la cumbre del 20 de julio del 2010, con especial énfasis en los
dos aspectos que a esta conferencia interesan, que son la gestión integral del
riesgo y al cambio climático.
El Salvador ocupa el
primer lugar del mundo como el país de mayor vulnerabilidad. Definitivamente no
solo la región centroamericana es altamente vulnerable, sino que de toda la
región caribeña incluyendo el sureste de México.
La realidad indica que
el 95 por ciento de la población salvadoreña es vulnerable a este tipo de
desastres y que más de un millón de salvadoreños habitan en zonas de riesgo.
Esta difícil posición se debe en parte a las características geográficas del país,
pero también, y en buena medida, a la ausencia que habido hasta ahora de
estrategias, de alerta temprana, prevención, protección y rehabilitación.
El cambio al que ha
hecho referencia el presidente salvadoreño, se ha reflejado en primer lugar, en
la institucionalidad. El gobierno que
preside Funes creo la Secretaría para Asuntos de Vulnerabilidad, dependiente de
la Presidencia de la República. Su titular, el Secretario Jorge Meléndez, se ha
encargado de construir, prácticamente desde cero, toda la estructura de
Protección Civil, incluida su normativa y procedimientos, este es un dato que
muchas veces no se dimensiona adecuadamente, pero hay que tenerlo presente.
Funes ha puntualizado que
“cuando recibimos el gobierno, hace dos años, en el país considerado desde entonces más vulnerable del
mundo, la institución encargada directamente de dar respuesta ante catástrofes
naturales, me estoy refiriendo a la
Dirección de Protección Civil, dependiente del Ministerio de Gobernación; esta institución contaba con
una plantilla de tan sólo 33 empleados, 11 vehículos, 33 radios y 5 antenas
repetidoras para atender todo el territorio nacional”.
Funes ha comentado que “tanto
los vehículos como las radios se encontraban en pésimo estado. Actualmente, el
área cuenta con 176 técnicos delegados en los
municipios y 86 más están en proceso de contratación. Pero no solo hemos
incrementado el recurso humano especializado para atender esta necesidad. Se ha
equipado con vehículos, camiones y montacargas, con 794 radios de comunicación
de solo 33 que había cuando llegamos al gobierno. 262 bases de radio. Además,
15 antenas repetidoras que están en proceso de instalación, lo que permitirá
ampliar el sistema de comunicación de alerta temprana”.
Por su parte, el
Ministerio de Medio Ambiente de El Salvador ha puesto en operación un sistema
de radares, el primero de Centroamérica, que nos permitirá una cobertura total
del país y la formulación de pronósticos de muy corto plazo. Asimismo se ha
ampliado la red de estaciones para la medición de lluvia, caudales de los ríos,
temperatura, radiación solar, sismicidad, oleaje y corrientes marítimas.
En el 2009 se contaba
con 33 estaciones para medir estos fenómenos. A la fecha esta cantidad
prácticamente la hemos duplicado y esperamos triplicarla en 2012.
También se incrementó la
red sísmica con 15 nuevas estaciones y se fortalecieron las capacidades
sociales de respuesta con Sistemas de Alerta Temprana, integrados por redes de
observadores locales debidamente equipados y capacitados que se localizan en
los sitios de mayor riesgo en el país y que operan en coordinación con las
autoridades. Mientras que en 2009 se contaba con 125 observadores, hoy se
tienen ya 314.
Visión del Presidente
Funes sobre vulnerabilidad y riesgo en El Salvador
Funes ha reiterado que
“ahora la prioridad es la familia salvadoreña y garantizar la seguridad a las
comunidades a lo largo de todo el territorio nacional, hasta en los pueblos más
alejados y muy particularmente en las
zonas más humildes, las zonas más pobres
del país que son por regla general las zonas de mayor vulnerabilidad”.
Esta prioridad por proteger y dar servicio a la
población se refleja también en las obras de infraestructuras que ahora están
dedicadas en buena parte a la mitigación de riegos.
Esta es la estrategia
integral que se esta desarrollando y que debe permitir alcanzar tres objetivos
fundamentales: Prevenir, en la medida de lo humanamente posible, los efectos
devastadores de la naturaleza; acompañar a las familias que sufren esos efectos,
y minimizar las consecuencias de aquello que no se logre evitar.
Este es el enfoque
profundamente humano que se desea dar a las estrategias de prevención de
riesgos, tanto nacionales como regionales.
Se han perdido muchas
vidas, muchos bienes por no haber incorporado antes estos esfuerzos, pero se
trabaja contrarreloj para recuperar ese tiempo y se esta decidido a impulsar y
liderar durante los próximos seis meses de Presidencia Pro-témpore del SICA,
todas las iniciativas conjuntas destinadas a sacar nuestra región de los
primeros puestos en ese índice de vulnerabilidad.
Funes ha reconocido que “nuestro
gran enemigo es la falta de recursos, que a menudo nos impide avanzar con la
rapidez que desearíamos, y esa es diría yo, la principal dificultad que enfrentamos
la mayoría de los gobiernos de la región para la gestión pública, la falta de
recursos”.
También ha señalado que”
contamos con lo más importante que es el consenso y la voluntad política para
colocar este tema en el centro de la agenda de nuestro proceso integrador. Estoy
seguro de que la comunidad internacional valorará las iniciativas y esfuerzos
que realiza Centroamérica y esperamos contar con su apoyo en esta tarea que nos
permitirá salvar vidas, llevar tranquilidad a los hogares y garantizar a las
nuevas generaciones un futuro de bienestar”.
El Salvador fue sede de
una conferencia regional para discutir e intercambiar experiencias en la
gestión integral del riesgo, cambio climático y mecanismos financieros en
Centroamérica.
Mauricio Funes, presidente
de la República puntualizó que “sabemos que nuestro gran enemigo es la falta de
recursos, que a menudo nos impide avanzar con la rapidez que desearíamos.”
“El cambio climático
viene a agravar la situación de vulnerabilidades a un país que tiene sismos,
cadena volcánica y erupciones.” Dijo Jorge Meléndez, secretario de
vulnerabilidad de El Salvador
Pedirá El Salvador
recursos constantes para la gestión de riesgos
El país solicitará, en
el marco de la Cumbre del Sistema de Integración Centroamericano (SICA), la
asignación de presupuestos permanentes para la gestión de riesgos, así como la
creación de un fondo centroamericano para desastres naturales.
Así lo afirmó Jorge
Meléndez, secretario de vulnerabilidad, quien además agregó que las peticiones
que El Salvador va a elevar en la reunión regional van encaminadas a consolidar
esfuerzos regionales frente a las emergencias y los desastres naturales.
“Si en El Salvador
tenemos un equipo de búsqueda y rescate de 40 elementos, Centroamérica tendrá
uno de más de 350 elementos que pueden de inmediato actuar en cualquiera de
nuestros países”, explicó el funcionario.
En el marco de la XXXVII
Cumbre Centroamericana de Jefes de Estado y de Gobierno del SICA, se realizó la
conferencia “Gestión integral de riesgos a desastres y adaptación al cambio
climático” en la que se presentaron experiencias de los países sobre este tema,
así como buscar enfoques de preparación y respuesta frente a la gestión del
riesgo.
La conferencia fue
inaugurada por el presidente de la República, Mauricio Funes, quien afirmó que
en los próximos seis meses, que El Salvador tendrá la presidencia pro témpore
del SICA, impulsará al máximo todas las iniciativas que ya están en marcha. “Ya
he dado instrucciones precisas a mis funcionarios para que prioricen esta labor
que es crucial para el futuro de nuestra región”, aseguró.
El mandatario recalcó
que el país ocupa el primer lugar en el mundo en el ranking de vulnerabilidad,
y el 95% de la población es vulnerable a los desastres. “Esta difícil posición
se debe en parte a las características geográficas de nuestro pequeño país,
pero también, y en buena medida, a la ausencia que ha habido hasta ahora de
estrategias de alerta temprana, prevención, protección y rehabilitación”,
explicó.
La conferencia sobre
gestión de riesgos fue encabezada por la representante especial del Secretario General
de Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, Margareta
Wahlström. La funcionaria dijo que espera que los presidentes (de
Centroamérica) empujen la ejecución de las estrategias existentes para la
gestión del riesgo. “Creo que existen las estrategias, existen las políticas,
ahora tienen que dar las instrucciones a sus administraciones de seguir el
tema”, apuntó.
El Salvador es un país
de muy alto riesgo y vulnerabilidad: ONU y CEPAL
De acuerdo con el Fondo
Mundial para la Reducción y Recuperación de los Desastres (GFDRR, por sus
siglas en inglés), el 88.7% del territorio salvadoreño es un área de riesgo y
el 95% de la población vive en estas zonas. La Comisión Económica para América
Latina (CEPAL) ha señalado que de 1980 a 2008 se produjo una media de 1.5
desastres por año que provocaron la muerte de casi 7,000 personas, afectaron a
2.9 millones más y tuvieron un costo estimado de $470 millones anuales, que
representa un 4.2% del Producto Interno Bruto (PIB).
Además, según un
comunicado de Naciones Unidas, los modelos de cambio climático pronostican el
incremento de la temperatura e incidencia de sequías en algunas regiones del
país, y en otras una mayor intensidad de huracanes e inundaciones.
Funes recordó la manera
en que la Dirección de Protección Civil ha conformado su estructura en los
últimos dos años, al afirmar que actualmente las prioridades se centran en las
familias y en la seguridad de las comunidades, particularmente en las zonas más
pobres del país, donde enfrentan mayor vulnerabilidad.
El mandatario reconoció,
al final de su discurso, que “nuestro gran enemigo es la falta de recursos, que
a menudo nos impide avanzar con la rapidez que desearíamos”.
En cuanto a los avances
de la Política Nacional de Gestión Integral del Riesgo, Jorge Meléndez explicó
que ya ha sido consultada con 47 instituciones del Gobierno central, 207
alcaldías, 77 organizaciones gremiales, incluyendo ONG. Además, la política ya
se presentó a la Comisión Nacional de Protección Civil. “Esperamos que sea
aprobada el 27 de este mes por la comisión nacional y se enviará al consejo de
ministros para que se apruebe como política nacional”, expresó el secretario de
vulnerabilidad.
A este proceso se agrega
que dicha secretaría también está a medio camino de ser conformada, porque
funciona en paralelo con Protección Civil. Meléndez explicó que los cambios en
este sentido van a depender de la Política Nacional de Prevención de Riesgos,
pues permitirá definir metas comunes y viables, determinar una estrategia y un
plan que incluirá reformas legales, con las cuales se formaría la Secretaría de
Vulnerabilidad.
La entidad de Estado fue
creada por decreto Ejecutivo a inicios de 2011. Desde entonces, ha entrado en
un proceso de transición para que Protección Civil pueda ser integrada a esa
secretaría, que depende directamente de la Presidencia de la República.
Según han explicado las
autoridades, al elevarse el nivel de la institución se tiene mayor autonomía y
poder de acción ante las emergencias, así como la prevención de los desastres.
Se incluirían también
modificaciones a la Ley de Protección Civil.
CEPREDENAC en Breve
El Centro de
Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales en América Central
-CEPREDENAC-, es un organismo regional de carácter intergubernamental,
perteneciente al Sistema de la Integración Centroamericana -SICA- como
Secretaría Especializada.
Ha sido creado por leyes
nacionales en los países de Centroamérica, con el mandato de promover
actividades, proyectos y programas que conduzcan a la reducción de riesgos a
desastres que provoquen pérdidas humanas y económicas causadas por los factores
socio-naturales.
El Centro promueve y
coordina la cooperación internacional y el intercambio de información,
experiencias y asesoría técnica y científica en materia de prevención,
mitigación, atención y respuesta de desastres. Asimismo, sistematiza y registra
la información relacionada con la prevención, mitigación, respuesta, impacto y
recuperación de desastres, en forma dinámica, interactiva y accesible, a nivel
regional.
De acuerdo con las
decisiones tomadas por la Junta Directiva en su proceso de “Diálogo Regional”,
así como en los lineamientos del Marco Estratégico del Plan Regional de
Reducción de Desastres -PRRD-, los principios que orientan las políticas,
planes, estrategias y proyectos de CEPREDENAC son los siguientes:
1. La promoción del Enfoque Integral de
Reducción de Vulnerabilidad como elemento indispensable de los procesos de
desarrollo, lo cual implica el enfoque sistémico en la institucionalidad
nacional, la promoción sectorial, regional y nacional, y la adecuación de
normativas.
2. La ampliación de la participación hacia otros
sectores institucionales y de la sociedad civil.
3. El fortalecimiento de capacidades locales
para la reducción del riesgo.
4. El fortalecimiento a las capacidades de
respuesta en los niveles local, nacional y regional.
CEPREDENAC nació en 1987
como una instancia para la promoción de la cooperación regional en la
prevención de los desastres. La conformación de su instancia directiva,
integrada por dos representantes por país, reflejó desde un inicio el
equilibrio en cada país entre la participación de dos vertientes: la de
organismos de respuesta y la de instituciones técnico-científicas.
En la primera etapa de
la institución 1987-1990, sólo los organismos de la vertiente
técnico-científica cooperaron a escala regional, cada uno en su especialidad,
con un neto predominio de las ciencias de la tierra. Se integraron en una RED,
pero no se fomentó la articulación de sistemas nacionales entre las dos
vertientes ni la inclusión de otras, por ejemplo, salud y educación que
quedaron al margen en esta etapa.
En la etapa 1990-1993,
la institución regional se abrió al interés por la perspectiva social de las
vulnerabilidades, fuertemente impulsada en ese entonces por los estudios y por
los miembros de La RED. Como consecuencia de esta influencia, se preparó la
modernización de los aparatos de respuesta en función de su articulación en
sistemas integrales de prevención, con un grado progresivo de
descentralización. Se inició con la práctica de apoyar la creación de
capacidades locales de respuesta.
Como resultado de la
Reunión de Presidentes Centroamericanos (Guatemala 1993) se asumió la
resolución No. 26, la cual da como mandato la ejecución de un Plan Regional de
Reducción para Desastres y en el que se establece el Centro de Coordinación
para la Prevención de los Desastres Naturales en América Central -CEPREDENAC-
como un organismo regional.
El primer Convenio
Constitutivo de CEPREDENAC fue firmado en la Ciudad de Guatemala el 29 de
octubre del mismo año, por los Ministerios de Relaciones Exteriores de Costa
Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. Actualmente se
encuentran en proceso de incorporación Belice y República Dominicana.
Desde la perspectiva del
abordaje científico-técnico de las amenazas, los progresos fueron desiguales en
este periodo, no obstante el énfasis principal de los proyectos impulsados por
CEPREDENAC fue el científico-técnico, enfocando los esfuerzos en administración
local de riesgos y en mapeo participativo de los riesgos percibidos, los
sistemas se mejoraron en los distintos países, aunque con grados desiguales.
En el periodo siguiente
1993-98, CEPREDENAC se transformó en una institución intergubernamental, parte
del SICA, pero los cambios institucionales, no modificaron sustantivamente este
enfoque. La reunión de Presidentes Centroamericanos de 1993, acordó la elaboración
de un Plan Regional de Reducción de Desastres (PRRD) y encargó esta tarea al
CEPREDENAC. Este plan implicó la elaboración de estrategias sectoriales, a
cargo de las instituciones especializadas del SICA y la elaboración de un Plan
Básico a cargo del CEPREDENAC. El Plan Regional establece la base sobre el cual
se desarrollarán los planes nacionales y los sectoriales.
Para ese entonces, la
evaluación institucional de CEPREDENAC reconoció la importancia de avanzar
hacia la planificación del desarrollo, la gestión ambiental y del agua como
modo de remontar las causas de muchas de las amenazas, consideradas entonces
como prevenibles y no como fatalidades.
La situación permaneció
así, hasta la ocurrencia del huracán Mitch que vino a realzar la importancia
del desarrollo de las capacidades de prevención, pero con dos contenidos
adicionales: con el apoyo a la administración local de riesgos y con la
prevención de las amenazas socio naturales.
El Huracán Mitch reveló
al público lo que antes era asunto de los especialistas: la alta vulnerabilidad
de las sociedades centroamericanas frente a las amenazas naturales. Las
lecciones del Mitch apremiaron a articular esfuerzos de transformación y de un
fortalecimiento de una cultura de prevención y de administración del riesgo.
Por otra parte, el huracán Mitch y la cooperación internacional propiciaron una
reactivación de la atención por el abordaje regional de la gestión de riesgos.
En la XX Cumbre de los
Presidentes de las Repúblicas de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras,
Nicaragua, y el Primer Vicepresidente de Panamá, acompañados del Vicepresidente
de la República Dominicana y el Primer Ministro de Belice, realizada los días
18 y 19 de Octubre de 1999 en la Ciudad de Guatemala, se adoptó el “Marco Estratégico
para la Reducción de la Vulnerabilidad y los Desastres en Centroamérica” siendo
el Plan Regional para la Reducción de Desastres -PRRD-, coordinado por
CEPREDENAC y la base para la aprobación el “Quinquenio Centroamericano para la
Reducción de las Vulnerabilidades y el Impacto de los Desastres” para el
período 2000-2004. CEPREDENAC fue designado responsable de la coordinación de
este “Quinquenio”.
El Quinquenio fue un
período en el cual se le dio énfasis a la vulnerabilidad y la gestión de
reducción del riesgo, como parte del Marco Estratégico, el cual ha sido
constituido como el eje rector para la elaboración, actualización, adecuación y
desarrollo de planes regionales en materia de Reducción de Vulnerabilidad y
Desastres; Manejo Integrado y Conservación de Recursos de Agua; y la Prevención
y Control de Incendios Forestales. La ejecución del Quinquenio fue por medio
del PRRD, mecanismo mediante el cual los gobiernos de la región, a través de
sus instituciones especializadas, han avanzado en el planteamiento de acciones
para la prevención y mitigación de los desastres por fenómenos naturales.
Aunque se han logrado
importantes avances, la ocurrencia frecuente de eventos que causan los
desastres en la región ha ido aumentando y es un resultado directo de los
patrones de desarrollo de los países centroamericanos.
Por este motivo se hizo
una evaluación al finalizar el Quinquenio, con base en un diagnóstico del PRRD.
Los resultados de este diagnóstico permitieron inferir líneas estratégicas, así
como carencias y necesidades del PRRD, las cuales sirvieron como base para la
actualización del PRRD 2006-2015 (actualmente en proceso de elaboración).
Considerando que los
propósitos y objetivos en el Convenio Constitutivo, suscrito el 29 de octubre
de 1993, contribuyeron de manera significativa a la reducción del riesgo de
desastres en el marco de la integración centroamericana, se suscribe un nuevo
Convenio Constitutivo para CEPREDENAC el 13 de junio de 2003 en Belice, el cual
actualmente ha sido ratificado por los Congresos de 5 países de la Región.
Contexto Regional
América Central
comprende una de las regiones más propensas a sufrir desastres en el mundo.
Ubicada en el “Cinturón del Fuego” circumPacífico; con una masa territorial
angosta, bañada por los océanos Pacífico hacia el oeste y Atlántico al este,
por el Mar Caribe; con una diversa morfología compuesta por altas montañas,
ríos y volcanes, valles entre montañas y planicies aluviales y grandes zonas
costeras; su geografía la predispone a la incidencia de un amplio número de
amenazas naturales: Huracanes, terremotos, inundaciones, sequías, deslaves,
erupciones volcánicas, entre otros.
Los países que integran
la región centroamericana son: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua,
Costa Rica y Panamá, Miembros participantes activos del Centro de Coordinación
para la Prevención de los Desastres Naturales en América Central -CEPREDENAC-,
institución regional que forma parte del Sistema de la Integración
Centroamericana -SICA-.
La región
centroamericana es una de las regiones con mayor probabilidad de ocurrencia de
desastres, debido a su posición geográfica y a los procesos de acumulación de
riesgos que presenta, tanto por sus niveles de vulnerabilidad, como por el
incremento de las amenazas naturales, socio-naturales y antrópicas.
Se incrementan los
desastres naturales y sus costos en Centroamérica
Los desastres en la
región centroamericana, lejos de disminuir han aumentado progresivamente
durante las tres últimas décadas con un crecimiento anual estimado en el 5%; de
101 eventos catastróficos en la década de 1970 a 1980, ocurrieron 418 eventos
en el período de 1980 al 2000. Siguiendo las estimaciones económicas realizadas
por instituciones regionales e internacionales, entre 1970 y 2002, las pérdidas
económicas generadas por los desastres en la región han superado los 10 mil
millones de dólares, lo que equivale a decir que en los últimos 32 años la
región ha perdido un promedio anual superior a los 318 millones de dólares.
Una de las mayores
catástrofes de la región fue la provocada por el Huracán Mitch, en 1998, que
causó enormes daños en términos de pérdidas humanas, sociales, económicas y
ambientales e incremento de los niveles de pobreza de estos países, estimándose
perdidas equivalentes al 30 % del producto interno bruto -PIB- de la región y
puso en evidencia la creciente vulnerabilidad de la región ante la ocurrencia
de los fenómenos naturales de gran magnitud; visto desde otra perspectiva, los
grandes desastres no son más que la suma de cientos de pequeños eventos de
constante ocurrencia en la región.
No es difícil concluir
que la región centroamericana, asolada con cierta regularidad por eventos de
gran magnitud; y recurrentemente por numerosos eventos de pequeña y mediana
escala, sufre importantes atrasos en sus procesos de desarrollo económico y
social a raíz del impacto de estos eventos en la sociedad, su población,
infraestructuras y ecosistemas. También, es fácilmente comprensible la forma en
que un desastre.
Podemos preguntarnos si
el aumento del número de eventos catastróficos en la región se debe a un
incremento inusual en la ocurrencia de fenómenos físicos extraordinarios tales
como terremotos, huracanes, lluvias intensas, erupciones volcánicas, deslaves,
entre otros. La respuesta es “no”. Más bien podemos afirmar, que este aumento
mantiene vínculos con la dinámica de construcción en nuestras sociedades, que
propicia:
·
La concentración en zonas de riesgo de grupos sociales muy
vulnerables con una baja capacidad económica para absorber el impacto de los
desastres y recuperarse de sus efectos;
·
El inapropiado uso de la tierra y los asentamientos humanos en
áreas propensas a amenazas como laderas de ríos y humedales, combinado con
condiciones de vida, frágiles e inseguras, con escasa infraestructura social y
de servicios;
·
El empobrecimiento de las zonas rurales y el incremento progresivo
de los niveles de amenaza a través de los procesos de degradación ambiental; y
·
Un débil capacidad de reducción y gestión del riesgo dentro de los
procesos desarrollo, por parte de instituciones públicas y privadas, y de los
gobiernos nacionales y locales.
Un factor adicional que
condiciona la ocurrencia de desastres es el empobrecimiento rural que
caracteriza a importante franjas de la población centroamericana, cuyas
condiciones de vida se han visto deterioradas y dependen de complejas
estrategias de subsistencia como la emigración estacional.
En este contexto, se
forma el Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres Naturales
en Centro América -CEPREDENAC-, que tiene el propósito de fortalecer las
capacidades nacionales y del istmo para la gestión del riesgo ante desastres en
la región.
Esfuerzo regional para
la prevención de riesgos y vulnerabilidad en Centroamérica
La Política
Centroamericana de Gestión Integral de Riesgo de Desastres se aprobó el 30 de
junio de 2010. Se han actualizado los compromisos regionales para reducir y
prevenir el riesgo de desastres, y contribuir a una visión de desarrollo
integral y seguro en Centroamérica.
Cada gobierno de la región
y la sociedad civil han desarrollado estrategias, acciones e inversiones
significativas para reducir la vulnerabilidad. Esto con el acompañamiento del
SICA y la cooperación internacional.
Es la entidad
responsable de velar por la implementación de los mecanismos que incluye la
política y facilitar la dinámica de promoción y coordinación hacia otros
órganos del sistema.
Se realizó con éxito la
Conferencia Regional sobre Gestión Integral de Riesgo de Desastres en América
Central (CEPREDENAC) el 21 de julio de 2011.
El presidente de la
República de El Salvador, Mauricio Funes, inauguró la Conferencia sobre Gestión Integral de
Riesgo de Desastres en América Central, en la cual, resaltó la labor que su
gobierno ha emprendido para hacerle frente al fenómeno naturales que causan
gran cantidad de pérdidas humanas y materiales.
El Mandatario aseguró
que ha puesto prioridad en minimizar los desastres que puedan provocar los
fenómenos como huracanes, sequías y sismos, mucho más cuando El Salvador ha sido
catalogado como la nación más vulnerable del mundo frente a dichos fenómenos.
Por su parte, la
representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la
Prevención de Riesgos de Desastres, Margareta Wahlstrom, entregó a Funes el
reconocimiento “SASAKAWA”, auspiciado por el gobierno de Japón, como un
reconocimiento al esfuerzo que realiza Centroamérica a través del CEPREDENAC
para proteger la vida de sus pueblos y el futuro de los ecosistemas.
Funes recibió el
reconocimiento en nombre de toda la región centroamericana, en su calidad de
presidente pro témpore del Sistema de Integración de Centroamérica (SICA), a
que pertenecen El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Honduras, Costa Rica, Panamá
y República Dominicana.
Wahlstrom,
posteriormente en su ponencia, destacó los avances hechos en Centroamérica,
donde según la funcionaria se está actuando en conjunto, como región y que
puede servir de ejemplo para otras regiones.
Sin embargo, destacó que
“hace falta mucho más por hacer”, y puso como ejemplo a Costa Rica que dedica
anualmente el 2 por ciento de su presupuesto nacional para programas para la
prevención del riesgo frente a los desastres, pero en el caso de El Salvador ni
siquiera existen estadísticas concretas para el manejo del riesgo de catástrofes.
En su discurso, Funes
hizo un recuento de cómo hace dos años había recibido la institución encargada
de la protección civil frente a los desastres. En 2001 ocurrieron dos
terremotos en El Salvador, los días 13 de enero y febrero, que ocasionaron
1.345 muertos. El huracán Mitch en 1998 provocó 224 muertos en territorio
salvadoreño, mientras que la tormenta Ida, en 2009, dejó un saldo de 130
muertos.
Funes reiteró que “la
prioridad para nosotros es la familia salvadoreña y garantizar la seguridad a
las comunidades a lo largo de todo el territorio nacional, hasta en los pueblos
más alejados y muy particularmente en las zonas más humildes, las zonas más
pobres del país que son por regla general las zonas de mayor vulnerabilidad”
La conferencia tuvo una
duración de un día, y participaron funcionarios de las instituciones que
conforman el CEPREDENAC. Dicho evento, fue sido organizado por el CEPREDENAC,
en el marco de la Política Centroamericana de Gestión de Riesgo Integral de
Desastres. El Centro de Coordinación para la Prevención de los Desastres
Naturales en América Central (CEPREDENAC), es un organismo regional de carácter
intergubernamental, perteneciente al Sistema de la Integración Centroamericana
(SICA) como Secretaría Especializada, regida por el Convenio Constitutivo
aprobado por los Presidentes de la Región.
El Programa Regional de
Reducción de la Vulnerabilidad y Degradación Ambiental (PREVDA) concluyó
actividades en la Región
El 20 de julio de 2011
se llevó a cabo en San Salvador el acto de clausura del Programa Regional de
Reducción de la Vulnerabilidad y Degradación Ambiental (PREVDA), que inició en
el mes de enero del 2006. Este acto se llevó a cabo en presencia del
representante del Delegado de la Unión Europea para Centroamérica y del Secretario
General del SICA.
El Secretario Ejecutivo
del CEPREDENAC, Iván Morales; dio la bienvenida y la introducción al evento,
haciendo énfasis en los principales logros y resultados regionales que el
CEPREDENAC ha alcanzado con el apoyo de la Unión Europea.
El programa logró un 93%
de ejecución física del total de los resultados planteados, fortaleciendo la
capacidad de intervención de las Secretarías Ejecutivas del CEPREDENAC, CRRH,
CCAD y sus contrapartes nacionales. También intervino apoyando a municipalidades,
mancomunidades y organizaciones sociales en la región centroamericana.
Al final de sus
actividades, el PREVDA ha conseguido cumplir con el objetivo general que
consistía en “consolidar la integración regional de las instituciones políticas
de gestión integral de los riesgos relacionados con el agua y ambiente, a fin
de poner la región en condición de aplicar los planes adoptados al respecto, en
particular el Plan Regional de Reducción de Desastres (PRRD), el Plan de Acción
Centroamericano para el Desarrollo Integrado de los Recursos Hídricos
(PACADIRH) y el Plan Ambiental de la Región Centroamericana (PARCA)”, lo que se
realizó a través de la elaboración y/o actualización de sus planes
estratégicos, incluida la elaboración de la Política Centroamericana de Gestión
Integral de Riesgo de Desastres (PCGIR) aprobada por los Presidentes y Jefes de
Estado de la Región Centroamericana; dotación a las secretarías, instituciones
nacionales y municipalidades con equipo especializado y la formación y capacitación
en un esfuerzo de preparación formal e informal que incluyó preparación
profesional a nivel de maestría, de diplomados y cursos técnicos dirigidos a
comunicadores sociales, personal institucional, líderes comunales, productores
y público en general.
El Salvador asumió la
Presidencia Pro Tempore del SICA, en la XXXVII Reunión Ordinaria de Jefes de
Estado y de Gobierno
El Salvador asumió la
presidencia Pro Témpore del SICA de forma simbólica de parte del presidente
guatemalteco Álvaro Colom el 22 de julio de 2011.
El Presidente de la
República de El Salvador, Mauricio Funes; en su intervención, propuso la
creación de un reglamento único que rija a las comisiones -conformadas por
miembros de los gabinetes ejecutivos- que funcionan en el SICA; consideró que,
si cada país se atiene a sus propias normativas no hay un orden que garantice
el cumplimiento de los acuerdos que tomen los presidentes en las asambleas.
También propuso adoptar
un criterio similar que vincule las agendas regionales con las agendas nacionales.
Por otra parte, pidió
que el segundo tema prioritario en la gestión del SICA se concentre en el
cambio climático, la prevención y mitigación riesgo.
Funes aseguró que hay
temas prioritarios en la agenda que su país impulsará durante este semestre, cuando
tendrá la Presidencia pro témpore del Sistema de la Integración Centroamericana
(SICA), entre ellos “la cuestión del cambio climático y a la prevención y
atención del riesgo y de desastres naturales”.
“Somos una de las
regiones más vulnerables del planeta, y si a eso le agregamos que somos una de
las regiones más injustas y pobres, podemos ver que este tema es de altísima
prioridad. Está en juego la vida y los bienes de millones de familias”,
resaltó.
Gestión integral del
riesgo y cambio climático fueron los temas centrales de la cumbre SICA-CARICOM
en San Salvador
El Presidente de la
República de El Salvador, Mauricio Funes, inauguró el viernes 19 de agosto de
2011 la III Cumbre de Jefes de Estado y de gobierno SICA-CARICOM en San
Salvador. La gestión integral del riesgo de desastres y el cambio climático
fueron las temáticas centrales de la agenda de los representantes de los países
de ambas regiones.
También se espera que se
aborden otros puntos como desarrollo sostenible, promoción de comercio e inversión,
transporte aéreo y marítimo. Según Cancillería, habrá un espacio para tratar el
tema de cooperación en materia de seguridad.
El gobierno del
Presidente Mauricio Funes se muestra especialmente sensible con el tema de la
gestión de riesgos. Prueba de ello es la millonaria inversión en atención a
cárcavas y zonas de riesgo en el país, la construcción de kilómetros de bordas
en los principales ríos y la adquisición de equipos como radares y personal
para fortalecer la alerta temprana ante fenómenos climáticos. En ese sentido,
el gobierno creó la Secretaría para Asuntos de Vulnerabilidad para darle un
papel protagónico a ese tema. En menos de dos años, esta institución ha creado
una red de comités de prevención en los municipios y dotado de equipo para la
respuesta ante emergencias. Además, esta administración ha posicionado el tema
en los encuentros regionales.
Un informe de Naciones
Unidas reseña que El Salvador es el país más vulnerable a desastres naturales
del mundo. Prácticamente, la mayor parte del territorio está en riesgo y, por
consiguiente, casi toda la población vive en zonas susceptibles de desastres.
La cumbre fue inaugurada
por el gobernante de El Salvador y presidente pro témpore del SICA, Mauricio
Funes, y por el primer ministro de San Cristóbal y Nieves, Denzil Douglas,
actual presidente del CARICOM.
El SICA, cuya secretaría
general tiene sede en San Salvador, está integrado por Belice, Guatemala, El
Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. La República Dominicana es
miembro asociado, mientras que Alemania, Argentina, Brasil, Chile, España,
Italia, México y Taiwán son países observadores. Los miembros del CARICOM son
Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití,
Jamaica, Montserrat, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las
Granadinas, Surinam y Trinidad Tobago. Como asociados están Anguila, Bermuda,
Islas Vírgenes británicas, Islas Caimán y Turcos y Caicos.
ANEXOS:
CASOS DE ACCIONES
PREVENTIVAS AMBIENTALES EN EL SALVADOR
EL PROCESO DE
PREPARACIÓN PARA REDUCCIÓN DE EMISIÓN DE DEFORESTACIÓN Y DEGRADACIÓN EN MESOAMÉRICA: TENDENCIAS Y TEMAS CRÍTICOS PARA
COMUNIDADES FORESTALES DE EL SALVADOR
Durante
2009 y 2010, la Fundación PRISMA y el Grupo CABAL desarrollaron varios
estudios, eventos de diálogo y entrevistas para analizar los procesos
relacionados con la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación en
Mesoamérica, desde una perspectiva que enfatiza la equidad y la justicia social
para las comunidades forestales. Este trabajo fue auspiciado por la Fundación
Ford y la Fundación David y Lucille Packard.
Estos
esfuerzos se realizaron en medio de un claro y creciente interés en la región
por prepararse para implementar acciones bajo un eventual régimen de REDD+. A
pesar de que el proceso de preparación para REDD+ es reciente en Mesoamérica,
evoluciona con una celeridad importante y demuestra tendencias de
institucionalización que podrían tener efectos altamente perjudiciales para
comunidades forestales y pueblos indígenas. Además de las limitaciones de
consulta y participación, preocupaciones más fundamentales como los
derechos, las causas subyacentes de la deforestación y la distribución de
beneficios, están relativamente ausentes.
Sin
embargo, las experiencias de manejo forestal y los avances más recientes en la
ampliación de derechos en algunos territorios de la región, brindan una
oportunidad estratégica para que Mesoamérica desempeñe un liderazgo innovador a
nivel internacional en el diseño e implementación de esquemas incluyentes de
REDD+, que atiendan no solo las causas subyacentes de la deforestación y la
degradación, sino también que integren estratégicamente el rol de los
pueblos indígenas y comunidades forestales como protagonistas fundamentales
para una mayor gobernanza territorial. Mesoamérica también tiene el imperativo
de avanzar hacia una mayor vinculación entre las acciones de mitigación y
adaptación al cambio climático.
Los
resultados incluyen información y análisis de las dinámicas forestales en la
región, un mapeo de actores y programas sobre REDD+ en Mesoamérica, la
identificación de temas críticos y una propuesta de ruta alternativa de REDD+
que beneficie a las comunidades forestales y pueblos indígenas de la región.
Fuente: Fundación Prisma: www.prisma.org.sv
Migración,
Medios de Vida Rurales y Manejo de Recursos Naturales: Lecciones de El Salvador
Por:
Susan Kadel y Nelson Cuéllar
San Salvador,
mayo de 2011
En las últimas
décadas, El Salvador se transformó profundamente. Como parte de esa
transformación, las migraciones y las remesas son al mismo tiempo consecuencia
y pilar fundamental de la nueva manera en que se ha reestructurado la economía,
pero también están contribuyendo a la configuración de nuevas dinámicas en distintos
territorios del país. De hecho, los territorios rurales más afectados por el
colapso de los medios de vida tradicionales, particularmente en el norte y
oriente del país, son ahora territorios con los mayores índices de familias con
migrantes y con remesas
Este cambio
refleja la manera en que las estrategias de vida se han reconfigurado en las
zonas rurales del país, con claras implicaciones sobre las lógicas de uso y
manejo de los recursos naturales, pero también con fuertes repercusiones
sociales y territoriales. En efecto, las migraciones y las remesas en las zonas
rurales han pasado a ser nuevas fuentes de diferenciación social entre las
familias con migrantes, frente a las familias sin migrantes, que en general,
son las familias que no pueden diversificar sus medios de vida, no pueden
acceder a empleos no agropecuarios y no pueden migrar.
Esto ha
contribuido al surgimiento de nuevas trayectorias ambientales en El Salvador,
tal como ha ocurrido con la densidad y la cobertura arbórea, que muestra cambios
importantes en la dinámica de la deforestación y regeneración en distintos
territorios del país. En este mismo sentido, las migraciones están dando paso a
nuevas dinámicas territoriales en contextos complejos que han replanteado los
desafíos para los medios de vida, para el manejo de los recursos naturales y
para la gestión del territorio.
Este documento
discute brevemente la relevancia de las migraciones y de las remesas en El
Salvador por su importancia para las estrategias de vida rurales. Asimismo, se
presentan de manera resumida los principales resultados de diversos estudios de
caso que PRISMA ha desarrollado sobre el tema en distintos territorios del
norte y del oriente del país. Los estudios de caso contrastan territorios con
patrones migratorios históricos y recientes, así como territorios más
influenciados por contextos nacionales y regionales que redimensionan los
desafíos para los medios de vida rurales, la gestión y la gobernanza
territorial.
Dado que las
migraciones están teniendo repercusiones directas y diferenciadas sobre los
recursos naturales, así como en la cohesión social en contextos cada vez más
complejos, es evidente la necesidad de mejorar el entendimiento de estos
procesos, no sólo para informar de manera más adecuada los esfuerzos de
formulación de políticas, programas e inversiones, sino también las estrategias
de los actores territoriales, que también se ven crecientemente influenciados
por el auge de actividades ilícitas, con claras implicaciones para la
gobernanza en distintos territorios rurales del país. Fuente: Fundación Prisma:
www.prisma.org.sv
SERVICIO DE ESTUDIOS Y GESTIÓN DE RIESGOS EN
EL SALVADOR
FUENTE: http://www.snet.gob.sv/riesgos.htm
·
Este
servicio cuenta con las siguientes áreas:
Análisis para la Gestión del Riesgo
Gestión Local del riesgo y
Divulgación y capacitación
¿Qué entendemos por ANÁLISIS DE RIESGO EN
EL SALVADOR?
Unidad de Gestión Local de Riesgos, UGLR
Unidad de Divulgación y Capacitación
|
Apéndices Adicionales:
COMUNICADO CONJUNTO MÉXICO–EL
SALVADOR (Asuntos de Cooperación Bilateral)
Visita de Estado a México del
Presidente de la República de El Salvador, Mauricio Funes. Los Pinos, 20 de
junio de 2011.
Asuntos de cooperación:
1. El Gobierno de México refrendó su alianza de
cooperación para el desarrollo con El Salvador, brindando apoyo técnico en
sectores y temas de interés compartido, cruciales para el progreso salvadoreño
y el de Centroamérica en general, en áreas como el desarrollo económico, la
modernización del Estado y la seguridad ciudadana.
2. Ambos
Mandatarios afirmaron que la cooperación ha sido uno de los instrumentos más
dinámicos en la relación bilateral, por lo que se congratularon por la reciente
prórroga de la vigencia, por cinco años más, del Convenio Básico de Cooperación
Técnica y Científica entre ambos gobiernos, suscrito el 19 de septiembre de
1995, y el cual estará vigente hasta el 11 de abril de 2016.
3. Además, reiteraron su compromiso por
incrementar el intercambio de experiencias exitosas en el marco de las
actividades de cooperación sur-sur que ofrece México a El Salvador en diversos
sectores, que contribuyan al desarrollo y beneficio social, enmarcados en las
necesidades identificadas en el Plan Quinquenal, especialmente en las áreas de:
a) Medio ambiente, recursos naturales y cambio climático; b) Protección,
conservación, mejora y ordenamiento ecológico; c) Transferencia de tecnología
en especial entre micro, pequeñas y medianas empresas; d) Producción y
comercio; e) Servicios de energía eléctrica; f) Pesca y acuicultura; g) Cultura
y Deportes, entre otros.
4. Igualmente, ambos Mandatarios
destacaron la importancia de la celebración de la próxima Reunión de Evaluación
de Medio Término, en la cual se valorará la ejecución de los proyectos
acordados en el Programa de Cooperación Bilateral 2010-2012, aprobado en la VI
Comisión Mixta de Cooperación Técnica y Científica, realizada el 23 de junio de
2010.
5. En materia educativa, destacaron la formación
de capital humano, particularmente para especialidades médicas, como uno de los
rubros de mayor alcance social en la cooperación que México otorga a El
Salvador, con el ofrecimiento de 25 becas anuales de posgrado para nacionales
salvadoreños, mediante programas de calidad académica.
6. Ambos Mandatarios expresaron su
especial interés en la pronta celebración de la Sexta Reunión de la Comisión
Mixta de Cooperación Educativa-Cultural, prevista para el segundo semestre del
2011, con el propósito de aprobar el Programa de Cooperación bilateral
2011-2013 en temáticas tales como: educación básica, media y superior, cultura,
juventud y deportes, entre otras.
En
ocasión de la Visita de Estado se firmaron los siguientes documentos:
Ø Memorándum de
Entendimiento entre la Secretaría de Relaciones Exteriores de los Estados
Unidos Mexicanos y el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de El
Salvador sobre Cooperación en Materia de Atención a Comunidades en el
Extranjero.
Ø Prórroga del
Acuerdo de Cooperación en Materia de Formación Diplomática entre la Secretaría
de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos Mexicanos y el Ministerio de
Relaciones Exteriores de la República de El Salvador, suscrito en la Ciudad de
México el 9 de marzo de 2004.
PROGRAMA DE COOPERACIÓN TÉCNICA Y
CIENTÍFICA
MÉXICO–EL SALVADOR 2007–2009
EVALUACIÓN DE LOS PELIGROS
VOLCÁNICOS EN EL VOLCÁN SAN SALVADOR: ELABORACIÓN DEL MAPA DE ESCENARIOS DE
AMENAZA VOLCÁNICA.
Instituciones participantes
Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
Dirección General del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET)
de El Salvador
Objetivo general:
Reducir las vulnerabilidades de la población salvadoreña y en especial
de la capital San Salvador y su área metropolitana, a través de la elaboración
del mapa de escenarios de amenaza volcánica del Volcán San Salvador.
Antecedentes
Mediante el apoyo de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, a
partir del 2003 inició la construcción de mapas de escenarios de amenaza
volcánica para los volcanes de San Miguel y Santa Ana. Desde el año 2005,
comenzaron los estudios del Volcán de San Salvador, mismo que se ubica junto a
la capital país, centro económico, social y político de El Salvador, cuya
población constituye el 30% de la población total salvadoreña.
Bajo el Programa de Cooperación Técnica y Científica 2005–2007, se
realizaron estudios geológicos y estratigráficos de detalle para obtener datos
que permitieran comprender la evolución de la actividad eruptiva de los últimos
70.000 años del Complejo Volcánico de San Salvador y obtener la información
necesaria para la modelización de procesos volcánicos aplicando simuladores,
con el fin de analizar la amenaza volcánica en este edificio volcánico,
considerado que es uno de los seis principales volcanes activos de la
Cordillera Volcánica salvadoreña. Se construyeron los mapas de escenarios de
amenaza volcánica por caída de cenizas y caída de balísticos
Situación actual
En el bienio 2007–2009, ha sido posible mejorar el conocimiento del
historial eruptivo y la evolución magmática del Volcán de San Salvador a través
de análisis físicos, petrológicos y fechamientos de sus depósitos y elaborar
los mapas de escenarios de amenaza volcánica por flujos piroclásticos y flujos
de lava.
Las acciones desarrolladas están orientadas a desarrollar la metodología
de elaboración de mapas de escenarios de amenaza volcánica, propuesta por el
Instituto de Geofísica de la UNAM, la cual ya se aplicó para el volcán de San
Miguel. Estos mapas constituyen herramientas útiles para la planificación
territorial y la preparación de la población ante desastres.
Por otra parte, se ha buscado que al interior del SNET, se consoliden
las capacidades de análisis y evaluación de amenaza volcánica y de vigilancia
volcánica. El desarrollo de estas capacidades es de alto interés paras los
técnicos del área de vulcanología de la Dirección General del SNET del
Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Universidad de El
Salvador.
Particularmente, bajo el Programa de Cooperación Técnica y
Científica 2007–2009, se han realizado las siguientes actividades:
a)
Pasantía de un funcionario del SNET para la aplicación de simuladores para la
modelización de proyectos volcánicos, del 14 al 28 de abril de 2007.
b) Pasantía
de un funcionario del SNET para la aplicación de simuladores para la
modelización de flujos de lava, del 14 al 27 de octubre de 2007.
c) Asesoría
de una especialista de la UNAM para completar la comprensión de la secuencia
estratigráfica general del volcán Boquerón, del 10 al 20 de febrero de 2008.
d) Pasantía
de un funcionario del SNET para realizar trabajo de laboratorio en la secuencia
estratigráfica general del volcán Boquerón, del 4 al 24 de mayo de 2008.
e) Pasantía
de un funcionario del SNET en el Centro Nacional de Prevención de Desastres
(CENAPRED), del 21 de junio al 4 de julio de 2009.
f)
Asistencia técnica de tres expertos del Instituto de Geofísica de la UNAM, del
17 al 20 en enero de 2010.
[1] Miembro del Servicio Exterior Mexicano. Actualmente acreditado como Consejero para Asuntos Económicos y de Prensa, de la Embajada de México en El Salvador.