III. CONCERTACIÓN TRINACIONAL EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE AMÉRICA DEL NORTE: PERSPECTIVA MEXICANA.
Bernardo Méndez Lugo,
Miembro del Servicio Exterior Mexicano
Cuarta Parte:
Retos Actuales del Profesional Mexicano: Reflexiones Hacia un Nuevo Paradigma Curricular en el Tercer Milenio.
En la reunión trinacional de Cancún (mayo de 1994) en el marco del TLC, se constataron avances sustanciales en las negociaciones trilaterales en las carreras de arquitectura, contaduría, medicina e ingeniería. Estos adelantos se refieren a certificación y acreditación profesional, pero la consolidación de mecanismos que permitan el libre flujo de profesionales aún se ve lejano. Se señaló que en lo referente a contaduría, la Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de Contaduría y Administración certificaría en el futuro próximo que las instituciones cumplan con los requisitos académicos mínimos que permitan un nivel profesional competitivo.
Un sistema similar se aplicará en la carrera de ingeniería y en general se perfila ya la creación de un consejo de administración de sistemas de enseñanza que evaluarán y acreditarán los programas de estudio que cuenten con contenidos y estructura de apoyo mínimo para formar profesionales de alto nivel. Estas medidas podrían concluirse en 1996 pero ya teniendo la homogeneización de los requisitos mínimos que debe cumplir un programa de estudios de cada escuela o facultad. Desde 1994 quedó establecido en México, el Consejo de Acreditación de la Enseñanza de la Ingeniería (CACEI) y goza de validez internacional, habiendo dado acreditación de calidad académica internacional la carrera de Ingeniería industrial y se esperaba que en 1997, se lograra acreditar a otras tres carreras: Ingeniería en Transporte, Administración Industrial y Ciencias de la Informática, todas ellas impartidas en la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias Sociales (UPIICSA) del IPN. Véase: Confluencia, revista mensual de ANUIES, marzo de 1996, p. 3
Autoridades educativas mexicanas han descartado que la libre movilidad de profesionales en América del Norte se convierta en una "invasión" de profesionales de Canadá y Estados Unidos hacia México. De acuerdo con la SEP, antes de abrir el mercado mexicano se establecerán estándares que atiendan la soberanía, la identidad y las formas propias del ejercicio profesional. Además, se indicó que los colegios de profesionales de los tres países ya se encuentran avanzados en la elaboración de estándares de acreditación y certificación, para someterlos a la consideración de los gobiernos, a fin de formalizarla, lo que deberá concretarse en diversos plazos durante los próximos 5 años, ya que en 1999 se plantea una primera evaluación del tema, de acuerdo a lo establecido en el TLC. La Conferencia de Cancún no implicó la firma de acuerdos concretos porque fue convocada únicamente con el fin de recapitular lo que ha sucedido en anteriores encuentros y analizar la prospectiva de la globalización, respecto a la formación y ejercicio profesional. Las 12 profesiones que se discutieron trilateralmente en Cancún fueron: arquitectura, contaduría, enfermería, farmacia, ingeniería, actuaría, medicina, veterinaria, odontología, psicología, agronomía y leyes.
Axel Didriksson, investigador del Centro de Estudios sobre la Universidad de la UNAM, al resumir la Conferencia de Cancún señaló: la discusión fundamental en esta reunión, hizo referencia a los problemas de la armonización trilateral de los criterios de acreditación y certificación del ejercicio profesional, y sobre la conveniencia de adoptar en México estos criterios de estándares de calidad. En el fondo del debate -expresó Didriksson- la cuestión es si deben adecuarse sin más los modelos que se llevan a cabo en Estados Unidos, o si se definen esquemas nacionales propios que sean reconocidos más allá de nuestras fronteras. Didriksson planteó dos asuntos cruciales: otra discusión importante se refiere al cambio en le carácter de los colegios y asociaciones de profesionales, para pasar de ser grupos de presión política a organismos de certificación legal reconocidos aquí y allá.
Otra controversia es el papel que les corresponde a las instituciones de educación superior bajo los nuevos marcos y acuerdos, cuando son ellas quienes con el título profesional, han garantizado la formación y actualización de los profesionales mexicanos, y conservan la responsabilidad de mantener en calidad y cantidad los recursos humanos que la sociedad demanda. En México es a partir de 1989 con la creación de la Comisión Nacional de Evaluación de la Educación Superior cuando las universidades empiezan a articular conjuntamente un sistema o método de evaluación. Esta Comisión tiene como fin concebir y definir la evaluación de la educación superior en todo el país; dar continuidad y permanencia al proceso evaluativo, y proponer criterios y estándares de calidad para las funciones y tareas de la educación superior.
Sin embargo, Gustavo Chapela, ex-rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana y actualmente director general adjunto del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) ha reconocido que no existe todavía en México un sistema nacional de acreditación ya que no se cuenta con una instancia que certifique periódica y sistemáticamente que una institución de educación superior desempeña sus funciones de docencia, investigación y difusión de la cultura, en condiciones de calidad deseables, previamente establecidas y aprobadas por las universidades. (1).
Algunos de estos cambios no pueden esperar más allá del año 2010 pero tal como lo puntualiza Didriksson se trata de operaciones y negociaciones que abarcan países con enormes asimetrías que no pueden hacerse equivalentes de la noche a la mañana, por lo que deben adoptarse medidas que favorezcan al país más débil, en este caso México, para permitir preferencias que ayuden a su desarrollo con la cooperación trilateral, y no la imposición de reglas como si todo fuera parejo. Se reconoce que el tema de la acreditación y la transferencia de créditos, representa un aspecto sobre el cual se requiere el trabajo más intenso. Al respecto, los Comités Interinstitucionales de Evaluación de la Educación Superior (CIEES) han propuesto para el caso mexicano, la posibilidad del uso de exámenes estandarizados y la formulación de currículo y evaluación comunes así como la necesidad de brindar apoyos financieros a proyectos bilaterales o trilaterales de evaluación de créditos y creación de programas académicos conjuntos en áreas estratégicas.(2).
Desde 1993 se creó como asociación civil y fuerte apoyo gubernamental el Centro Nacional para la Evaluación de la Educación Superior (www.ceneval.edu.mx) que dirige el Mtro. Rafael Vidal y que ha realizado desde su creación un promedio de 500 mil evaluaciones anuales de programas de estudios académicos.
Han transcurrido casi 14 años desde la creación de los Exámenes Nacionales de Ingreso a la Educación Media Superior (EXANI-I) y a la Educación Superior (EXANI-II), y se ha cumplido una década en el caso del Examen de Ingreso al Posgrado (EXANI-III). Durante ese lapso, en el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval) se han realizado intensos esfuerzos para cumplir los compromisos con las instituciones usuarias de estos instrumentos. El 8 de agosto de 2002 por decreto oficial y previo consenso nacional se creó el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación cuyo director general es el destacado académico Dr. Felipe Martínez Rizo, ex-rector de la Universidad de Aguascalientes, el texto del decreto y sus antecedentes fue publicado en la revista Educación 2001, septiembre de 2002, visite su pagina Internet www.educacion2001.unam.mx esta revista publicó 12 artículos míos, junio 1995-junio 1996 sobre la temática de universidad-sector productivo. Para una lista completa de mis artículos en Educación 2001 visitar sitio Internet www.conevyt.org.mx y entrar a biblioteca digital.
De hecho, se ha aceptado de parte de la ANUIES que existe una fuerte asimetría que afecta a México con respecto a los otros dos países de América del Norte, motivo por el cual se ha planteado la posibilidad de instalar fondos de compensación y desarrollo, escribió Silvie Didou Aupetit, ex coordinadora de Programas Institucionales de ANUIES y asesora de la UAM-Azcapotzalco.(3) Instituciones como la UNAM que tiene liderazgo a nivel nacional y cuyos planes de estudios y sistemas de certificación y acreditamiento son guía y modelo en todo el sistema universitario nacional tienen una responsabilidad clave y orientadora para que México consolide sistemas adecuados de acreditación y evaluación de la calidad profesional. Existe consciencia de los cambios que se perfilan en las universidades. Al respecto, Jaime Kravzov, ex-rector de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) expresó que "en la globalización de los procesos de producción y consumo, el avance acelerado de la ciencia y la tecnología en nuevas áreas del conocimiento y la mayor apertura económica y comercial, son elementos de gran complejidad que se agregan a los componentes internos que conforman el marco de referencia en que desarrollan sus actividades, las instituciones de educación superior".
En el terreno educativo, esta complejidad conlleva la necesidad de hacer compatibles los sistemas de educación. En especial, -subrayó Kravzov- en asuntos como la acreditación de instituciones, planes y programas de estudio, títulos y grados. Así como, la necesidad de incorporar los procesos de licenciamiento y certificación de los profesionistas. La UAM tendrá que jugar un papel destacado en la definición de los mismos, aportando criterios que respondan a las características específicas de México y sean compatibles con los de sus "nuevos socios"(4). En octubre de 1994, se celebró en la UAM-Xochimilco el Primer Encuentro Internacional sobre Experiencias y Acreditación de las Profesiones.
En nuestra opinión, no se trata solamente del nuevo entorno del Tratado Trilateral de Libre Comercio sino una gama diversa de nuevos pactos regionales e internacionales de integración e intercambio como lo son los Acuerdos de Libre Comercio con Chile, Costa Rica y el Grupo de los Tres (Colombia, Venezuela y México) y una serie de acuerdos multilaterales como el ingreso a la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) e innovadores acuerdos con la Unión Europea y la Cuenca del Pacífico Asiática.(5) Existen acuerdos vigentes con países latinoamericanos relativos al reconocimiento y revalidación de estudios así como diversas declaraciones conjuntas de índole multilateral orientadas a la cooperación internacional para avanzar en el reconocimiento de estudios, homologación y certificación en el marco de la División de Estudios Superiores de la UNESCO.(6) En otras palabras, el profesionista mexicano se encuentra ante un reto de amplia globalización que implica no sólo una mayor circulación de mercancías, servicios y capital sino una creciente movilidad de las personas, en particular de los técnicos, expertos y profesionales que participan en los nuevos espacios de intercambio global.
Compartimos plenamente la idea de Kravzov de que "en este proceso de globalización, las universidades públicas se enfrentan a una transformación acelerada: revisión de sus planes y programas de estudio, de sus métodos de enseñanza, actualización de su infraestructura académica y del desarrollo de la investigación en posgrado: Así mismo, se intenta cambiar su forma de administración, sus mecanismos de admisión de estudiantes, sus cuotas escolares y su matrícula". (7) Seguramente nuestros colegios profesionales así como las instituciones de educación superior, fortalecerán sus criterios y capacidades, manteniendo una estrecha relación con sus homólogos de Canadá, EUA y otros países sin olvidar las especificidades de la sociedad mexicana y los retos que implica responder a necesidades de millones de mexicanos sin acceso a los mínimos de bienestar.
En 1995 se fortalecieron los trabajos trinacionales ya que representantes de El Consejo Americano de Educación de los EE.UU., la Asociación de Colegios y Universidades de Canadá y la ANUIES de México se reunieron para promover la movilidad estudiantil y de la planta académica. También se exploró entre los tres actores cómo la educación superior puede promover el desarrollo económico, por medio de la asociación con empresas. ANUIES fue la organización anfitriona de la reunión trinacional sobre colaboración en Educación Superior que se llevó a cabo en Guadalajara a fines de abril de 1996. (8)
Cabe recordar que el Tratado Trilateral de Libre Comercio entre Canadá, EE.UU. y México contiene dos capítulos relacionados con los servicios profesionales: el XII "comercio transfronterizo de servicios" y el XVI "entrada temporal de personas de negocios". Al respecto, Javier Mendoza Rojas, asesor de ANUIES señala que se negoció que a los proveedores de servicios profesionales de cualquier país de dicho Tratado se les otorgue trato nacional y de nación más favorecida y que se procure eliminar gradualmente las restricciones cuantitativas que cada país, estado o provincia establezcan, facilitando la movilidad profesional. También señala Mendoza Rojas que el Artículo 1210 del Tratado obliga a cada uno de los tres países a que en un plazo de dos años, elimine todo requisito de nacionalidad o residencia permanente, presentado en un listado, que mantuviera para el otorgamiento de licencias o certificados a prestadores de servicios de los otros dos países. Este plazo venció el 1º de enero de 1996.
De esta manera, para que un profesionista preste sus servicios en cualquiera de los países firmantes del Tratado, bastará con que el país donde ejercerá le otorgue una licencia o permiso, lo que requiere del reconocimiento de sus títulos profesionales, lo que se encuentra en proceso de acuerdo, tal como lo hemos analizado en este ensayo. Recuérdese que hasta ahora sólo se otorgado licencias temporales de ejercicio trinacional en arquitectura e ingeniería civil, y no es sencillo que todas las profesiones en negociación trinacional cumplan todos los requisitos que establece el anexo 1210.5 del Tratado en lo referente al conocimiento de las leyes, el idioma y la geografía local así como la protección del consumidor o usuario del servicio profesional. Véase: Javier Mendoza Rojas, "Las profesiones en México ante el TLC a dos años de su vigencia" en Revista U2000, Crónica de la Educación Superior, México, D. F., 27 de noviembre, año VI, num.149, p.10
En el caso de México, la Secretaría de Educación Pública a través de la Dirección General de Profesiones prosigue sus tareas de actualización de los mecanismos que regulan el ejercicio profesional en México, según se desprende de las discusiones de la Reunión Nacional sobre regulación de las Profesiones, celebrada a fines de noviembre de 1995 y reuniones posteriores de la misma temática.
NOTAS:
1.- Véase: Acreditación Universitaria en América Latina, antecedentes y experiencias, México, D.F., ANUIES, 1993, p. 38
2.-Véase: Luís Porter Galetar, "Educación Superior y Tratado de Libre Comercio" en Cuadernos de Extensión universitaria, México, 4ª Semana de Investigación Científica, mayo de 1993, UAM-Xochimilco, pp. 103-106
3.- De acuerdo a Silvie Didou Aupetit, que en ese entonces era coordinadora de Programas Institucionales de la ANUIES, Excelsior, 4 de julio de 1994, p. 4
4.- Véase: Semanario de la UAM, México, D.F., 1º de agosto de 1994, p. 10
5.- En lo referente a las relaciones de México con los países de la Cuenca del Pacífico, ya se celebró una conferencia internacional de gran envergadura y recientemente ANUIES publicó el libro Educación y Desarrollo de Recursos Humanos en la Cuencas del Pacífico, una visión internacional, donde se compilan todos los trabajos presentados en la Isla Navidad, Colima, México en abril de 1994. En relación, a las vinculaciones de México con la OCDE, se han preparado diversos informes sobre la situación de la educación mexicana y existen informes sobre la educación superior y las políticas científico-tecnológicas de México publicados por dicho organismo, véase www.ocde.org y buscar CERI.
6.- Información proporcionada por Mary Louise Kearney, experta de la División de Educación Superior de la UNESCO, París, febrero de 1995.
7.- Jaime Kravzov J., op. cit.
8- De acuerdo a la Información de revista Confluencia, órgano de difusión mensual de ANUIES, México, D.F., meses de agosto y septiembre de 1995.
QUINTA PARTE:
PERSPECTIVAS DE LAS REUNIONES "SOCIOS PARA LA PROSPERIDAD” Y LA EDUCACIÓN SUPERIOR TRINACIONAL.
Esta reunión cuya sede fue Guadalajara, México, durante los últimos días de abril de 1996, tiene como antecedentes los encuentros de Racine, Wisconsin, mejor conocida por la Declaración de Wingspread, se llevó a cabo en septiembre de 1992 y la reunión de Vancouver celebrada en septiembre de 1993. Este tercer encuentro trinacional celebrado en Guadalajara se denominó "Socios para la Prosperidad: Tercera Reunión General para la Colaboración en Norteamérica entre Educación Superior, Negocios y Organizaciones no Gubernamentales". El principal objetivo de la conferencia fue fortalecer las alianzas y asociaciones, especialmente aquellas con el sector privado y las organizaciones no gubernamentales.
Con este propósito, se discutieron una amplia gama de asuntos identificados como estratégicos para fortalecer la cooperación en la educación superior, la investigación y la formación profesional y técnica. Su núcleo de discusión se centró en las políticas definidas por los gobiernos, instituciones y asociaciones, destacando los beneficios económicos, sociales y culturales de los intercambios norteamericanos. También se analizaron y evaluaron los programas conjuntos existentes como modelos para estrechar la colaboración y las propuestas para acciones futuras.
La agenda de la reunión se concentró en tres áreas principales: educación y entrenamiento, investigación y su transferencia y desarrollo de la comunidad. Los temas específicos que se incluirán son los siguientes: modelos para las asociaciones entre corporaciones y universidades, asociaciones para el desarrollo comunitario; estudios norteamericanos: reconocimiento recíproco de créditos y su transferencia; las nuevas tecnologías en la colaboración educativa norteamericana: educación a distancia, redes académicas, recursos bibliográficos compartidos; transferencias tecnológicas y programas de cooperación en estancias y ubicaciones de negocios.
En esta "Tercera Reunión General Sobre Colaboración en Educación Superior, Investigación y Capacitación en América del Norte" celebrada en Guadalajara, Diana Ortega, Directora General de Profesiones de la SEP en ese momento, informó que la Secretaría de Educación Pública, a través de la Dirección General de Profesiones, instancia legalmente encargada de regular el ejercicio profesional y órgano de conexión entre el Estado y los Colegios de Profesionistas, convocó a la integración de los Comités Mexicanos para la Práctica Internacional de las Profesiones (COMPIs), en las profesiones convenidas, para sumar experiencias de los sectores involucrados.
Así, con la participación y representación de Colegios de Profesionistas, Federaciones de Colegios, Asociaciones de Escuelas y Facultades, Academias y Agrupaciones Privadas y no Gubernamentales, se han constituido los Comités en las profesiones de: Actuaría, Agronomía, Arquitectura, Contaduría, Derecho, Enfermería, Farmacia, Ingeniería, Medicina, Medicina Veterinaria y Zootecnia, Odontología y Psicología. Hasta el momento, se han negociado en el marco del TLC de América del Norte, los principios, reservas y el compromiso para elaborar recomendaciones para el mutuo reconocimiento de licencias del ejercicio profesional. En este último aspecto, se están definiendo las normas y criterios de una serie de puntos establecidos en el anexo de Servicios Profesionales, entre los que destacan la acreditación de programas académicos, exámenes de calificación profesional, educación contínua y requisitos para la renovación de la certificación. En las negociaciones de estos aspectos con sus homólogos, los COMPIs tienen un amplio camino por recorrer, en cuanto al cumplimiento de los compromisos contraídos en el marco de los Tratados Internacionales. Como se observa en los puntos anteriores, el eje de las negociaciones internacionales de los servicios profesionales gira en torno a la definición de los criterios de acreditación y certificación, y en las instancias calificadoras y regulatorias. En el caso de México, como ya vimos, se ha avanzando en este sentido.
Diana Ortega subrayó que la definición de criterios es un proceso complejo, que supone no sólo la homogenización a nivel nacional, sino también adecuar los tiempos políticos y las estrategias nacionales en cuanto a migración y empleo de extranjeros. En nuestro ámbito, hemos revisado las normas legales para permitir un trato justo a profesionistas no nacionales. El énfasis en definir criterios justos y generales de calidad tanto para la enseñanza como para el ejercicio profesional, requiere la creación de instancias autónomas, no gubernamentales que coincide con la necesidad, puesta de relieve por las negociaciones de carácter internacional, abocadas a establecer criterios y procedimientos para la acreditación de instituciones y programas de estudios. A esto responde la iniciativa e impulso dado por estos Comités a la constitución de los Consejos de Acreditación y Certificación correspondientes, quienes operan a nivel nacional y establecerán los criterios para la negociación internacional. Estos Consejos se constituyen bajo los principios de pluralidad y corresponsabilidad, con la participación de todos los sectores involucrados (organismos gremiales, asociaciones, instituciones de educación superior, gobierno federal y del sector privado), con figura jurídica de asociación civil; y están encaminados, fundamentalmente, a establecer los requisitos y mecanismos necesarios para la práctica nacional e internacional, así como poner en marcha los procesos de acreditación para los programas de licenciatura y de certificación de profesionistas.
A la fecha, se encuentran ya operando el Consejo de Acreditación de la Enseñanza de la Ingeniería, A.C. (CACEI) y el Consejo Nacional de Educación de la Medicina Veterinaria y Zootecnia, A.C. (CONEVET). El primero ha realizado dos proyectos relativos a la acreditación de programas de estudio y el segundo, ha realizado ya dos exámenes generales para recién egresados y uno de especialidad en esta profesión. Se encuentran funcionando desde 1997 tres programas de acreditación para las Universidades de Veracruz, Tamaulipas y la Nacional Autónoma de México. El resto de las profesiones tienen diferentes grados de avance en la definición de sus propios Consejos de Acreditación y Certificación, por lo que esperamos pronto ver avances sustantivos. En esta misma reunión de Guadalajara en 1996, Víctor Arredondo, en ese momento Director General de Educación Superior de la SEP y actualmente Secretario de Educación del Estado de Veracruz y antes Rector de la Universidad Veracruzana comentó en la clausura que "se ha reportado aquí un número significativo de proyectos y acciones de colaboración trilateral emprendidas desde que, en 1992, los tres países decidieron estrechar lazos, más allá de lo comercial, para mejorar lo más valioso que tenemos: nuestros recursos humanos. También se han expresado nuevas ideas y líneas posibles de cooperación, así como los ajustes necesarios para algunos de los programas en operación. Todo esto, con el objeto de ampliar y fortalecer las perspectivas de nuestra agenda de trabajo futuro".
Arredondo Álvarez sintetizó los resultados de ese encuentro subrayando que "parece fundamental, continuar construyendo un paradigma de relaciones entre la educación superior, las empresas, el gobierno y las organizaciones no gubernamentales orientadas al desarrollo comunitario. Las experiencias de Canadá y Estados Unidos en la materia serán de gran utilidad, no obstante, México necesita afrontar un reto dual: crear mecanismos que propicien una vinculación entre estos sectores, congruente con su realidad, así como desarrollar y fortalecer tales enlaces en un marco de trilateralidad. Podemos decir que existen ya algunas bases sobre las que podemos crecer y otras que será necesario crear. Entre éstas últimas, me parece muy relevante la propuesta de construir redes de excelencia académica, en tópicos de importancia estratégica trilateral, que operen de manera innovadora sin necesidad de estructuras administrativas pesadas y rígidas con financiamiento diverso proveniente de múltiples fuentes. Esta situación es aplicable también al concepto de educación y capacitación a distancia, donde el potencial de eficiencia, cobertura e impacto es impresionante".
Arredondo coincidió con representantes de EU y Canadá en la necesidad de "repensar los mecanismos de coordinación para la siguiente etapa. Esto debe hacerse con cuidado y con tiempo suficiente. Se desea contar con medios que faciliten y propicien la multiplicación de esfuerzos de colaboración sin recurrir a estructuras pesadas y costosas, estimulando las iniciativas individuales e institucionales, dentro de un marco general de orientación. Necesitamos estimular la creatividad en la operación de iniciativas y atender las prioridades de cada sector de los tres países y de la región en su conjunto”. Para lo anterior, será fundamental el trabajo de cada uno de los grupos de interés y temáticos que ya vienen operando y que habrán de operar en el corto y mediano plazo. El apoyo de Internet en este proceso es y será de gran utilidad. Es bienvenido el anuncio de que WICHE mantendrá el sitio de Internet: (www.elnet.org) que se utiliza para anunciar y organizar esta reunión general y futuros encuentros de esta naturaleza". WICHE se transformo en el Consorcio Norteamericano para la Educación Superior (conocida como CONAHEC, por sus siglas en ingles).
El balance de la reunión en Guadalajara arroja resultados limitados y avances poco significativos. En realidad, se percibe hacia el futuro que las autoridades educativas de México y en particular la ANUIES deberán negociar términos adecuados en las asociaciones y programas de colaboración que propongan los representantes de Canadá y Estados Unidos, buscando mejorar el poder negociador a través de alianzas estratégicas con Canadá vis a vis los Estados Unidos. En octubre de 1999 se celebró en Veracruz la Sexta Conferencia Anual de la Educación Superior de Norte América que tuvo como temática principal la Movilidad Académica y Profesional en América del Norte. Uno de los talleres trinacionales con representantes oficiales de los tres países se celebró el 26 de octubre. En este taller se presentaron las metas y objetivos del Programa Trinacional de financiamiento a proyectos donde se destacan asuntos tales como el desarrollo de curriculums innovadores trilaterales, la creación de marcos de referencia para la movilidad estudiantil norteamericana, el desarrollo de la preparación en los idiomas de la región y sistemas de evaluación, la creación de un marco para la certificación profesional trinacional, licenciamiento y programas de acreditación en el contexto de la participación institucional. Se han celebrado importantes reuniones en el período 2000-2008 que ahora estamos en proceso de analizar y estudiar con el objeto de dibujar con más claridad los escenarios del actual milenio.
Es preocupante que las metas que se habían fijado desde 1994 en Cancún, México para llegar acuerdos de certificación y acreditación profesional a nivel trinacional en 12 profesiones hayan avanzado con cierta lentitud y se han percibido ciertas posiciones proteccionistas de los colegios y asociaciones profesionales de Estados Unidos frente a la potencial competencia de profesionales de Canadá y México. Dos casos evidentes son Medicina y Leyes. Sin embargo, los profesionistas estadounidenses que trabajan en grandes corporaciones estadounidenses que operan en México brindando servicios de ingeniería, contabilidad y consultoría legal entre otros campos profesionales, han encontrado mecanismos y áreas grises de la legislación mexicana para operar y trabajar de manera creciente en México sin depender de los procesos de certificación y acreditamiento profesional auspiciado por los colegios profesionales de los tres países.
Otro aspecto interesante para las universidades mexicanas y los colegios profesionales es la urgente necesidad de realizar contactos y alianzas con las universidades con altos porcentajes de población estudiantil hispana y mexicana en Estados Unidos, el total de alumnos hispanos inscritos en programas universitarios y de college supera las 800 mil personas -la mayor parte de origen mexicano-, cifra equivalente al total de estudiantes inscritos en universidades públicas en México (Véase nuestro ensayo publicado en revista Semillero, Mexicali, UABC,1995 y suplemento especial de U2000, México, D.F.).
De igual manera, México deberá negociar mejores términos para que los profesionistas mexicanos puedan acceder en mejores condiciones al mercado hispano de servicios profesionales en los Estados Unidos, (45 millones de personas cuyo poder de compra es equivalente al de todo México) ya que las condiciones de idioma y cultura son más afines y no deberían aplicarse los mismos parámetros de acceso al mercado anglosajón. La experiencia de los profesionistas mexicanos de la frontera norte muestra que sí se pueden vender servicios médicos, odontológicos, ingenieriles, jurídicos, etc. a un número creciente de clientes latinos y mexicanos radicados en EE.UU., -también estadounidenses anglosajones- que viajan exprofeso a territorio mexicano a solicitar una amplia gama de servicios prefesionales. De no negociarse con voluntad política e imaginación, se estarán cumpliendo los malos augurios señalados ya por algunos investigadores mexicanos, en el sentido que México no ha negociado ni logrado términos simétricos sino se sujeta al esquema de la transnacionalización de las políticas de educación superior, cuya directriz y paradigma reproduce los intereses de las corporaciones estadounidenses y su lógica de expansión mundial.
ACCIONES RECOMENDADAS EN REUNIÓN CELEBRADA EN 2002 EN CALGARY PARA LA COLABORACIÓN EN AMÉRICA DEL NORTE: AGENDA DE TRABAJO DEL CONSORCIO PARA LA COLABORACION DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN AMÉRICA DEL NORTE (CONAHEC).
De acuerdo con CONAHEC “Canadá, México y los Estados Unidos han compartido históricamente importantes lazos históricos, culturales y lingüísticos. A partir de la firma del TLCAN, este acercamiento se ha profundizado como producto de la creciente integración económica. En este contexto, es evidente que la prosperidad de nuestra región dependerá en gran parte de las aptitudes globales de nuestros futuros profesionistas y de la capacidad de las instituciones de educación superior para ofrecer a los estudiantes oportunidades viables para adquirir una amplia experiencia internacional, particularmente en el contexto regional de América del Norte”.
A principios de los noventa, dos reuniones pioneras “Wingspread” y “Vancouver” -como lo hemos comentado en la primera parte de esta serie de colaboraciones- ayudaron a definir el rumbo de la colaboración en la educación superior de América del Norte. CONAHEC, el Consorcio para la Colaboración de la Educación Superior en América del Norte, al igual que sus miembros, ha reconocido que la necesidad de colaboración en la educación superior en América del Norte es cada vez más grande. Sin embargo debe tenerse consciencia de que los niveles tan desiguales de desarrollo pueden incrementar las asimetrías si no existe capacidad de políticas compensatorias y de apoyos estratégicos a las instituciones de educación superior de México frente a Estados Unidos y Canadá.
Con motivo de la VIII Conferencia de la Educación Superior en América del Norte, el CONAHEC y la institución sede, Mount Royal College, integraron un Comité de Prioridades formado por reconocidos expertos en educación superior en América del Norte, para definir cuáles deben ser las prioridades para la colaboración académica en la región durante los próximos diez años. Previo al evento, llevado a cabo en 2002, los miembros del Comité llevaron a cabo un análisis detallado de los logros y perspectivas de la colaboración de la educación superior en América del Norte desde 1992 a esa fecha. Derivado de este estudio, el Comité elaboró diez recomendaciones para la agenda de colaboración regional en la década siguiente. El comité pidió a los involucrados en la educación superior en América del Norte que clasificaran las recomendaciones de acuerdo a sus prioridades, se aconsejo además, que se incluyeran recomendaciones adicionales.
Siguiendo los lineamientos del documento las “Recomendaciones de Calgary”, el CONAHEC adoptó las siguientes propuestas que, desde el 2002, son la base de su agenda de trabajo:
1. Se propuso a los gobiernos federales de México, Canadá y los Estados Unidos, el establecimiento de una Comisión Trilateral de América del Norte que promovieran una estructura sustentable, dirección estratégica y financiamiento para una variedad de iniciativas que promuevan la colaboración de la educación superior en América del Norte.
2. Se propuso el fortalecimiento y ampliación del actual Programa para la Movilidad de Estudiantes de América del Norte (PROMESAN) buscando facilitar y financiar el intercambio estudiantil y de docentes a mayores niveles y con un mayor grado de flexibilidad. El programa es financiado por el Desarrollo de Recursos Humanos de Canadá (HRDC), el Fondo para el Mejoramiento de la Educación Postsecundaria (FIPSE) del Departamento de Educación de los Estados Unidos y la Secretaría de Educación Pública (SEP) de México. Se recomienda además que el programa ofrezca similares oportunidades de intercambio a docentes y administradores.
3. Se decidió desarrollar y poner en operación un mecanismo que promueva el aseguramiento de la calidad de las instituciones de educación superior en un contexto trinacional y el reconocimiento de cursos y programas académicos equivalentes.
4. Se propuso crear un fondo de incentivos o un mecanismo de financiamiento para fomentar y apoyar la investigación en un marco de colaboración trinacional en América del Norte.
5. Se tuvo consenso en desarrollar lineamientos e infraestructura para fortalecer y aumentar la colaboración y la asociación entre instituciones de educación superior y la iniciativa privada.
6. Se pidió reforzar en los estudiantes de América del Norte, la importancia de aprender un segundo y un tercer idioma.
7. Se acordó desarrollar un mecanismo para promover la calidad y reconocimiento de la certificación de conocimientos y habilidades de las profesiones y ocupaciones técnicas como base para la movilidad profesional en América del Norte.
8. Se estuvo de acuerdo en revisar las regulaciones migratorias después de los sucesos del 11 de septiembre del 2001 en los tres países y determinar el impacto que tendrán en la futura movilidad de docentes y estudiantes.
9. Se apoyó desarrollar una propuesta trilateral para el establecimiento y fortalecimiento de centros de estudios de América del Norte para promover la investigación y el estudio de las relaciones entre Canadá, México y los Estados Unidos.
10. Se acordó encontrar mayores niveles de apoyo financiero que permitan al CONAHEC mantener y mejorar su centro electrónico de información y enlace.
De las diez recomendaciones se ha avanzado en algunas de ellas como la movilidad estudiantil, el aseguramiento de la calidad de la educación superior, el establecimiento de centros de estudios de América del Norte y el mejoramiento del centro electrónico de información y enlace de CONAHEC. En otras recomendaciones se ha avanzado mas lentamente como es el caso de las regulaciones migratorias después del 11 de septiembre de 2001 que sigue afectando la movilidad estudiantil y académica en general. También ha existido estancamiento en el avance de la certificación de profesiones a nivel de los tres países así como la normatividad y homologación de habilidades y conocimientos tanto a nivel profesional como de carreras técnicas.
Se puede sintetizar que para junio de 2008, el proceso de integración académica ha avanzado y las recomendaciones de Calgary del 2002 se han cumplida de manera parcial y limitada en algunos casos.
Las instituciones de Educación Superior de México deben cuidar que su proceso de acercamiento y homologación con las universidades de Estados Unidos no signifique ampliar las asimetrías previamente existentes ya que una integración pasiva pone en grave riesgo la capacidad de desarrollo de formación profesional e investigación científica acordes a las necesidades de México, que con su estructura poblacional y de graves rezagos sociales y económicos que afectan al menos a 60 millones de mexicanos, debe de hacerse compatible con un paradigma de avance tecnológico e innovaciones curriculares sin supeditarse al mercado global y a la presión de las corporaciones privadas.
En Estados Unidos al menos, las grandes corporaciones privadas ya definen muchos de los temas de investigación académica debido al dependencia del financiamiento de proyectos de investigación científica directamente patrocinados por grandes conglomerados privados vinculados a la industria militar o a prioridades que no son definidas por las instituciones académicas sino por el “mercado y la demanda” de instituciones poderosas que reproducen intereses globales ajenos a prioridades sociales y a la búsqueda de investigación aplicada con fines de atender las necesidades de por lo menos 100 millones de estadounidenses con niveles de pobreza significativos. Como país desarrollado, Estados Unidos experimenta distintos niveles de marginación en cobertura médica, alimentación, vivienda digna y acceso a educación de calidad. De esos 100 millones de estadounidenses con diversas necesidades básicas no cubiertas, mas de la mitad son latinos, afroamericanos e indígenas estadounidenses.
Los riesgos y oportunidades se están presentando todos los días para el académico y profesional mexicano. Por ejemplo, el 9 y 10 de junio de 2003, se celebró la Cuarta Reunión de la Sociedad para la Prosperidad en San Francisco, California, fue un mega encuentro binacional México-Estados Unidos donde se contó con una participación muy activa de instituciones académicas de México y Estados Unidos para apoyar proyectos productivos, estudios para coinversiones y entrenamiento de pequeños empresarios. Fue la reunión binacional más importante del año 2003 y detonador de mayores lazos empresariales y académicos entre los dos países.
El reto para las universidades mexicanas y sus académicos que participan en reuniones como la mencionada, es involucrarse con un sentido crítico y evitar la supeditación a proyectos definidos bajo paradigmas que reproducen las desigualdades y las asimetrías del desarrollo. Existe optimismo que un cambio político en Estados Unidos en 2009 podría transformar las formulas tradicionales de colaboración que históricamente han menospreciado los puntos de vista de los países socios o aliados. El gobierno de México ha dado señales alentadoras de rechazar condiciones o ataduras en financiamientos en lo relativo a la Iniciativa Mérida para combatir el narcotráfico. Sin embargo no es suficiente ya que México debe impulsar su propia lógica y sus prioridades en el combate a la delincuencia y al crimen organizado ya que la lógica de Estados Unidos parte de una visión represora y hasta de guerra contra-insurgente. El paradigma legal estadounidense hace una definición del delito y la consecuente criminalización –ejemplo claro es la creciente criminalización del inmigrante indocumentado-, sin observar o considerar el contexto particular de países como México y Colombia donde la historia y complejidad de las actividades ilícitas tiene que analizarse en el contexto de la ancestral pobreza y marginación y la amplia red de complicidades de décadas en las esferas de poder con el crimen organizado.
En junio de 2004 se celebró la Quinta Reunión de la Sociedad para la Prosperidad entre México y Estados Unidos en Guadalajara, México. Y en el verano de 2005 se celebro la Sexta Reunión en Guadalajara. Sin embargo en estos Foros se avanzo poco en el terreno académico y los convenios entre universidades de los tres países parte del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
La Sociedad para la Seguridad y Prosperidad a nivel de los tres países ha seguido consolidando sus metas y objetivos y cada verano se han reunido funcionarios, empresarios y académicos encabezados por los mandatarios de Canadá, Estados Unidos y México. En el verano del 2007 se llevo a cabo la reunión trinacional en la provincia de Québec y en abril de 2008 se llevo a cabo en Nueva Orleáns, Louisiana, Estados Unidos. Sin embargo, los temas de seguridad y las propuestas de desarrollo económico han prevalecido sobre las propuestas académicas. La colaboración trinacional se ha ido extendiendo a rubros inéditos como la cooperación militar. En este contexto, Estados Unidos, Canadá y México trabajan en la planeación de dos ejercicios masivos militares y civiles conjuntos, que bajo el nombre clave de Topoff 5 se realizarán en abril y julio de 2009 en Vancouver, enfocados al entrenamiento contra posibles acciones terroristas durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Vancouver en el 2010, confirmaron fuentes militares de alto nivel de Estados Unidos. Estos ejercicios se convertirán en las primeras acciones militares conjuntas masivas en la historia en los que participe el Ejército de Mexicano y agencias civiles nacionales de respuesta a emergencias, con sus contrapartes de Canadá y Estados Unidos, especialmente tras la creación en el 2002 del Comando Norte estadounidense al que el gobierno de México ha declinado pertenecer tras ser invitado. De acuerdo con militares consultados, el gobierno mexicano decidió no integrar a ningún mando militar al Comando Norte pues prefiere mantener, como hasta ahora, una relación directa con el Pentágono y no solo con un área. http://www.eluniversal.com.mx/nacion/160255.html
Sería pertinente que las discusiones y propuestas académicas se mantengan con cierto espacio de libertad y autonomía de los esquemas de acción y cooperación entre los gobiernos ya que el papel de las universidades debe preservar y propiciar el dialogo académico norteamericano sin presiones de los gobiernos, sin que esto signifique distanciarse de las tareas vinculadas al desarrollo económico sustentable y propiciar investigaciones corresponsables con las metas de apoyar las necesidades sociales del país, en particular de los millones de connacionales marginados del progreso y bienestar.
Comentarios finales.- Del 8 al 10 octubre de 2008 se celebró en Monterrey, México, la 12va Conferencia de Educación Superior en América del Norte auspiciada por CONAHEC. En esta reunión participaran líderes y expertos de la educación superior, autoridades gubernamentales y representantes del sector empresarial, así como estudiantes universitarios. Canadá, México y los Estados Unidos comparten muchos nexos históricos y culturales. La firma y puesta en operación del TLCAN en 1994, ha traído consigo un creciente proceso de interacción e integración económica que ha incidido en la necesidad de armonizar no solo aspectos relacionados con el comercio, el ámbito de la educación superior y los contenidos de los programas de estudio es un campo de rica interacción e intercambio de experiencias hacia metas, homologaciones y normas comunes.
La prosperidad de nuestra región en su conjunto y de sus habitantes, depende en gran medida en la adecuada preparación de los futuros profesionales que se forman en las instituciones de educación superior de la región norteamericana eliminando paulatinamente las asimetrías y desigualdades del desarrollo económico. Por lo anterior, es necesario que las instituciones de educación superior se adapten activa y críticamente a esta nueva realidad, fortalezcan sus lazos de cooperación internacional y brinden oportunidades accesibles para que sus estudiantes puedan adquirir tal perspectiva global que les haga competitivos y a la vez que orgullosos de su identidad cultural.
Más de una década después de la puesta en marcha del Tratado de Libre Comercio, es cada vez más evidente que nuestra región no puede aislarse, y debe desarrollar lazos fuertes y productivos con otras regiones del mundo. La educación superior juega un papel importante en la conexión de América del Norte con el resto del mundo. En este encuentro a celebrarse en Monterrey, México. De acuerdo con el Programa de actividades difundido por CONAHEC, se espera un mayor impulso a la agenda de cooperación en la educación superior dentro del nuevo contexto político, económico y educativo - al inicio del cuarto lustro del Tratado del Libre Comercio-. Se llevaran a cabo discusiones en los siguientes temas:
1. Desarrollar mecanismos para promover el aseguramiento de la calidad de la educación superior y el reconocimiento mutuo de cursos y grados académicos.
2. Identificar retos y oportunidades actuales en la educación superior de Norteamérica.
3. Compartir prácticas y esfuerzos para internacionalizar instituciones y sus programas, manteniendo y reforzando al mismo tiempo las conexiones entre instituciones locales.
4. Comparar experiencias acerca del desarrollo, implementación y promoción de programas de intercambio estudiantil en otras regiones
5. Discutir mecanismos para promover la certificación de habilidades en los campos técnicos y profesionales.
6. Impulsar una participación más activa por parte de las instituciones, los gobiernos y el sector comercial en la educación internacional y la colaboración.
Además, en sesiones simultáneas se expondrán estrategias y prácticas en áreas como:
Promover y fortalecer centros de estudios norteamericanos a través del continente y el mundo;
Movilidad de estudiantes y profesores;
Movilidad profesional y necesidades del mercado;
Educación superior y desarrollo económico;
Provisión de experiencias internacionales para aquellos que no pueden salir de su país de origen.
CONAHEC ha informado que algunos aspectos relevantes de la reunión incluyen:
Opiniones de oficiales de alto nivel que representan la educación superior, el gobierno y el comercio acerca de asuntos que confronta Norteamérica en esta década;
Sesiones en grupos de trabajo altamente interactivas;
Ejercicios de conexiones estructuradas para entrevistarse con socios de proyectos de colaboración y que cuentan con representantes de instituciones clave en Norteamérica;
Sesiones conjuntas con el 7o. Foro de Estudiantes Líderes de América del Norte;
Cena de gala en la que se homenajearán a individuos que han contribuido a la colaboración en educación superior en Norteamérica;
Sesiones conjuntas con la Organización de Estudiantes de América del Norte (SONA).
La 12va. Conferencia de la Educación Superior en América del Norte es organizada por el Consorcio para la Colaboración de la Educación Superior en América del Norte. CONAHEC es un consorcio trinacional que busca la colaboración, cooperación y creación de un espíritu de comunidad en la educación superior en América del Norte.
Co-convocantes:
American Council on Education (ACE);
American Association of Community Colleges (AACC);
Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES);
Association of Canadian Community Colleges/Association des collèges communautaires du Canada (ACCC);
Association of Universities and Colleges of Canada/Association des universités et collèges du Canada (AUCC);
Programa de la OCDE para la Administración de la Educación Superior (IMHE);
La Asociación Internacional de Universidades (IAU).
CONAHEC cuenta con la fortuna de beneficiarse de la ayuda del sistema de instituciones más grande y reconocido en la Provincia de Québec. (Una versión inicial de este trabajo se publico en la revista Educación Superior y Sociedad, Vol. 6, Num. 2, Caracas, CRESALC-UNESCO, 1995. En numero dedicado a Educación superior, integración y globalización, con el titulo: “Homologación, certificación y acreditación en el contexto del TLC: asimetrías nacionales y vulnerabilidad del profesional mexicano”, pp. 181-199). Las opiniones y puntos de vista en cualquier trabajo de mi autoría no involucran ni representan el punto de vista del gobierno mexicano ni de la dependencia gubernamental donde laboro.
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*BERNARDO MENDEZ LUGO (CURRICULUM VITAE).- Miembro del Servicio Exterior Mexicano, desde el 23 de octubre de 2006 se desempeña como Cónsul Alterno de México en Tucson, Arizona. Se desempeñó como Cónsul de Prensa y como Cónsul de Comercio y Promoción de Negocios, Consulado General de México en San Francisco entre agosto de 2001 y Octubre de 2006. También tuvo responsabilidades como Cónsul de prensa y asuntos académicos en Atlanta (1996-2001) y Montreal (1992). Profesor-fundador de la División de Ciencias Sociales, UAM-Xochimilco y socio-fundador del Instituto Mexicano de Investigaciones Educativas, AC, con Gilberto Guevara Niebla en 1995. Posgrado en Planeación social y educativa en Polonia y Maestría en Estudios del Desarrollo en la Universidad de Sussex de Gran Bretaña. Coautor de El Positivismo Mexicano, UAM-X, 1985, Educación y Cultura ante el TLC, Nueva Imagen-Fundación Nexos, 1992 y Las Costumbres Jurídicas de los Indígenas en México, CNDH, 1994. También publicó La Micro y Pequeña Empresa en México frente a los retos de la globalización, México, CEMCA, 1995 y Sociedad y Derecho Indígenas en América Latina, CEMCA, 1995, de los cuales es coordinador editorial y coautor. También ha sido asesor y/o consultor de Organización Panamericana de la Salud en Washington, D.C., Banco Mundial, Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), Fundación NEXOS, CANACINTRA, Grupo Editorial Expansión, STPS, SEP, SECOFI, SEDESOL, SRE y ANUIES. Conferencista y expositor en toda la República Mexicana y en diversos países de América, Europa y África. Editorialista de la agencia de noticias NOTIMEX y colaborador de infinidad de revistas especializadas en educación y temas de desarrollo social.