

Estimados lectores, colaboradores y amigos: Gracias a su interés y apoyo sostenidos, hemos llegado a cumplir siete años de la publicación de la Revista Electrónica de la Asociación de Diplomáticos Escritores “ADE”. Como todos sabemos, el nacimiento de “ADE” en septiembre de 2001, nos trae recuerdos dolorosos: justamente cuando un grupo de diplomáticos de varios países muestran su propósito de divulgar temas relativos a la paz y a la cooperación internacional, ocurrió el ataque terrorista a las torres gemelas en Nueva York, Estados Unidos y a otros objetivos en ese mismo país. Al respecto, en el editorial correspondiente al No. 5 de ADE, escribí lo siguiente: “En la fecha que se menciona se perpetraron actos criminales, contrarios a los anhelos de paz y de convivencia pacífica. Se ignoró el debido respeto a la vida de muchos seres humanos y se dejó de lado la negociación, como elemento esencial de la diplomacia. El mundo entero fue sacudido por la magnitud de los acontecimientos, los que se enmarcan en una guerra no declarada entre dos o más países; así como tampoco se trató de un acto aislado de locura, de parte de un solo individuo. Simple y llanamente, las acciones en contra de edificios y de personas han sido calificados como actos de terrorismo.
No es la primera vez que personas o grupos recurren a dicho tipo de acciones, en las que una de las características distintivas, es el cobarde anonimato. Dada la magnitud de tan nefasto acontecimiento, el mundo se sintió amenazado y muchos ciudadanos han cobrado conciencia de la indefensión en que se encuentran. Desafortunadamente, tampoco esa fue la última acción terrorista, pues hemos sido testigos de horribles matanzas en casi todos los Continentes. La de la Isla de Bali, Indonesia; las que se han producido en el Medio Oriente y, hasta en la otrora segura y apacible Escandinavia: En Helsinki, capital de Finlandia. Ninguna de tales acciones, tienen la mínima justificación…”
No obstante lo anterior, en lugar del desaliento, ha venido una ola de expresiones y buenos deseos, para tratar de llamar a las conciencias de la humanidad para hacer renacer los sentimientos positivos de hermandad; sin olvidar hacer énfasis en los distintos gobiernos y sociedad en general que, el combate a los actos terroristas, debe dejar a salvo los derechos humanos de todos. Los gobiernos han mostrado su preocupación al respecto y en distintos foros, se han efectuado análisis, estudios y propuestas, para prevenir y si es posible, erradicar dicha amenaza. Por todos es conocido que, de inmediato, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, se reunió para tomar medidas a la altura de las necesidades. En ese sentido, se adoptó la Resolución 1373 (2001), gracias a la cual se creó el Comité de la Lucha contra el Terrorismo.
Por su parte, la Organización de Estados Americanos (OEA), celebró el 21 de Septiembre de 2001, la Vigésima Tercera Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores. De dicha reunión emanó la Resolución (RC. 23/RES.1/01 rev.1 corr. 1), denominada: “Fortalecimiento de la Cooperación Hemisférica para Prevenir, Combatir y Eliminar el Terrorismo”.
Con ese instrumento, se encomendó al Consejo Permanente, la elaboración de un Proyecto de Convención Interamericana contra el Terrorismo. Seguidamente, la Organización regional citó a una reunión de representantes de los 34 países miembros, la que tuvo lugar en la sede de la misma, el 15 de octubre de ese año y a la que asistieron expertos en contraterrorismo.
Sobre este aspecto, es justo mencionar que, el Gobierno de México, ha insistido ante diferentes organismos internacionales -en particular en la ONU-, para que la lucha contra el terrorismo, tome muy en cuenta la Protección de los Derechos Humanos y el respeto a las Libertades Fundamentales. Para reforzar dicho propósito, el 19 de abril del presente año, México presentó una iniciativa para un Proyecto de Resolución, ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que contó con el apoyo de la mayoría de los países europeos y latinoamericanos. En dicho proyecto, se ratifica la obligación de los Estados de asegurar el apego al Derecho Internacional, en la lucha contra el terrorismo. En la ocasión que se menciona, el Secretario de Relaciones Exteriores de México expresó:
“Ninguna circunstancia o imperativo, ni siquiera el combate al acto terrorista más bárbaro, puede justificar la violación de los derechos humamos”.
Dicha posición, se refleja en el preámbulo de la Convención Interamericana contra el Terrorismo, firmada durante el XXXII Periodo Ordinario de Sesiones, de la Asamblea General, celebrado en Barbados, el 3 de junio de 2002, culminó con la firma de la siguiente Resolución:
“Reafirmando que la lucha contra el terrorismo debe realizarse con pleno respeto al derecho nacional e internacional, a los derechos humanos y a las instituciones democráticas, para preservar el estado de derecho, las libertades y los valores democráticos en el Hemisferio, elementos indispensables para una exitosa lucha contra el terrorismo”.[1]
No obstante lo trascendental del tema a que me he venido refiriendo, no debemos de olvidar, o de permitir que en la agenda internacional se releguen u omitan temas como: el combate a la pobreza, la cooperación para el desarrollo, el problema de la deuda externa, la prevención de los desastres naturales y humanos; así como el cumplimiento de los derechos humanos como el de la educación, el de la salud y otros.
En este número con el que celebramos el Séptimo Aniversario, tenemos la suerte de contar con trabajos de varios de nuestros más fieles colaboradores, a la vez que difusores de los valores y sentimientos humanos que a lo largo de los 27 números anteriores, hemos venido prodigando. Un ejemplo de lo anterior, es el trabajo que nos presenta el sempiterno humorista, filósofo y pedagogo, el Embajador Enrique Hubbard, quien en su acostumbrada columna @@Charla Cibernética con el Emba…@@, aborda el tema: “El Grito: Drama, Fiesta y Chamba”, que como se imaginará el lector, trata sobre los arreglos y desarreglos necesarios, para celebrar el tradicional “Grito por la Independencia, de la Independencia y, para la Independencia”, que fuera de nuestro país se lleva a cabo en todas las Embajadas y Consulados con que México cuenta en el mundo.
I.- Por su parte, el Embajador Carlos Ferrer, adentrándose en las profundidades de la historia de los Estados Unidos, nos trae de regalo un análisis sobre el papel que juega el Vicepresidente de dicho país, bajo el título: “Vicepresidentes se Hallan a un Latido de Corazón de la Casa Blanca”. Como una muestra de lo dicho, el Embajador Ferrer afirma: “La constitución de 1787 habla poco sobre el vicepresidente. Sus funciones se limitan a presidir el Senado, emitir ahí un voto en caso de empate, y a sustituir al presidente de Estados Unidos. Los dos primeros, John Adams y Thomas Jefferson, eran próceres de la independencia que habían quedado en segundo sitio en la elección presidencial. Para sorpresa de nadie, más tarde ocuparon sucesivamente la presidencia del país”.
II.- El Ministro y Cónsul Ignacio Ríos Navarro y la Lic. Martha Patricia Camacho de la Vega, aportan para los estudiosos de la geopolítica y de las relaciones internacionales en general, un tema que en ciertas etapas de las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Guyana, pareciera estar olvidado, o por lo menos relegado a un segundo plano: “LA GUAYANA ESEQUIBA, ¿OLVIDADA?”, es el título del magnífico trabajo de investigación, que contiene no solamente la descripción de los hechos consignados por la historia, sino que además, analiza y opina sobre el proceso de ese diferendo limítrofe y finalmente, nos pone enfrente un anexo, que contiene documentos valiosos que refuerzan el contenido de dicho trabajo.
III.- A continuación el Cónsul Bernardo Méndez Lugo contribuye con el complemento del trabajo titulado: “Concertación Trinacional en la Educación Superior de América del Norte: Perspectiva Mexicana”, que en el número anterior de “ADE”, se incluyeron los tres primeros capítulos o partes del mismo y en esta ocasión, se agregan la Cuarta y Quinta partes. En el inicio de este capítulo el Lic. Méndez Lugo nos dice: “En la reunión trinacional de Cancún (mayo de 1994) en el marco del TLC, se constataron avances sustanciales en las negociaciones trilaterales en las carreras de arquitectura, contaduría, medicina e ingeniería. Estos adelantos se refieren a certificación y acreditación profesional, pero la consolidación de mecanismos que permitan el libre flujo de profesionales aún se ve lejano. Se señaló que en lo referente a contaduría, la Asociación Nacional de Facultades y Escuelas de Contaduría y Administración certificaría en el futuro próximo que las instituciones cumplan con los requisitos académicos mínimos que permitan un nivel profesional competitivo...”
IV.- Nuevamente el Embajador Hubbard –en esta ocasión parte en serio y parte en broma-, aborda el asunto de los gentilicios: “Hablando de Cuestiones Gramaticales: Los Gentil Hicios”, que de acuerdo a sus experiencias vividas en diferentes países, nos describe de la siguiente manera: “El otro día en la tarde me preguntó un diplomático si se dice Nueva Zelanda o Nueva Zelandia, a lo cual obviamente contesté ‘yo no levanté la mano’. La preocupante ignorancia manifiesta por el subscripto lo hizo acudir a esa inagotable fuente de erudición que es la enciclopedia botánica, pero me quedé en las mismas porque no parece haber regla fija de asignación de los nombres de los lugares, las ciudades, los países y los gentilicios. ¿Por qué? Pos quién sabe”.
V.- Como ya viene siendo costumbre, con cada número de aniversario de “ADE”, hemos venido publicando algunos trabajos no precisamente literarios, pero que sí tienen qué ver con los asuntos internacionales; como es el papel que juegan los cónyuges de los diplomáticos y sus aportaciones -no solo como apoyo del hogar, de los hijos y del funcionario o funcionaria-; sino también, lo que hace en su “tiempo libre”. Tal es el caso de Michele Johnston Sandoval, quien nos presenta una rica variedad de “El Arte de la Iconografía”, sobre el cual nos dice:
“Mi inquietud e interés por el estudio y la elaboración de íconos, se remonta a los años que tuve el privilegio de vivir en Polonia y poder viajar por los países eslavos del este europeo; así como en mis breves visitas a Grecia y Turquía. Varios años después, estando en México, tuve la maravillosa oportunidad de conocer a quien con el tiempo se convertiría en mi entrañable amiga Malú Uriza, bajo su guía empecé a trabajar el repujado en metal (principalmente estaño) para poco a poco ir entrando a la elaboración de íconos. El interés por este tipo de arte religioso, que nació en el Oriente es relativamente nuevo, “ícono” deriva de la palabra griega que significa “imagen”. La veneración de los íconos data del año 400 de nuestra era, en Constantinopla y es por el año 527 que se empezaría la construcción de la monumental iglesia de la Santa Sofía, en lo que actualmente es Estambul, Turquía, dedicada a Cristo. En la actualidad es un museo y se conserva la obra grandiosa de El Pantocrator en una de sus cúpulas, elaborado en mosaicos”.
VI.- Reiterando la presencia del Servicio Exterior venezolano, el Embajador Oscar Hernández Bernalette, comparte con nuestros lectores las experiencias que se viven en su país, cuyo trabajo se titula: “Reflexiones sobre la Carrera Diplomática en Venezuela”, en el cual escribe: “Con motivo del Día Internacional del Trabajador fui condecorado con la orden del mérito al trabajo por 30 años de servicios en la cancillería. La ocasión fue una buena oportunidad para hacer algunas reflexiones personales. Entre otras es que existe en Venezuela poca valoración por la carrera y desconocimiento sobre las características propias de la función diplomática. No es casual que las leyes del Servicio Exterior sean vulneradas en detrimento de la profesionalización y los funcionarios de carrera”.
VII. CLÁSICOS DEL DERECHO INTERNACIONAL, Sección a cargo del Mtro. Raúl Pérez Johnston, nos trae con este número de aniversario, una joya mas de los precursores del Derecho Internacional. En el presente caso nos ofrece la traducción, comentarios y análisis de la obra: “Precis du Droit des Gens Moderne de L’Europe de Georg Friedrich von Martens”, de la cual hemos extraído el siguiente párrafo, en el que nos dice: “Georg Friedrich von Martens dejó una obra importante y prolífica en materia de derecho internacional, y por lo mismo, no debe confundirse con otros dos célebres internacionalistas del mismo apellido: Karl von Martens (1790-1863), su sobrino, quien además de tener algunas obras propias como su Manuel Diplomatique (1823) actualizaría durante algún tiempo algunas obras de su tío y Fridrich Fromhold von Martens o Fyodor Fyodorovich Martens (1845 – 1909) diplomático Ruso quien se distinguiría en la resolución de varias causas diplomáticas por la vía del arbitraje, así como por su participación en representación del Imperio Ruso en las Conferencias Internacionales de La Haya de 1899 y 1907. Entre sus obras más importantes, destacan dos editadas en francés, su Recueil des traités… (1791) que vería múltiples ediciones y actualizaciones hasta mediados del siglo veinte, y su Précis du droit des gens modernes de l'Europe, editado por primera vez en el año de 1789. También destaca entre su obra escrita, algunas escritas en alemán y francés, como lo sería la versión alemana de su Précis titulado Erzählungen merkwürdiger Falk des neueren europäischen Volkerrechts, (1800); su Cours diplomatique ou tableau des relations des puissances de l'Europe (1801); y el Grundriss einer diplomatischen Gesch. der europ. Staatshandel u. Friedensschlusse seit dem Ende des 15. Jahrhunderts (1807).
VIII. Por último, el que esto escribe a cargo de la Sección conocida como “Del Baúl de ADE”, se encargó de elaborar algunos “Apuntes sobre la Asociación de Libre Comercio del Caribe (CARIFTA) y sobre la Comunidad del Caribe (CARICOM)”. A manera de introducción se asienta: “En trabajos anteriores, he tratado lo referente a la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO)[2], en los mismos se habló acerca de la efímera existencia de la Federación de las Indias occidentales (West Indies Federation), creada en 1958 y terminada en 1962. No obstante el intento fallido de crear una comunidad caribeña, varios líderes políticos de la subregión quienes veían en Jamaica y en Trinidad y Tobago -ya para entonces países independientes-, un ejemplo a seguir. De ese modo, en el mes de julio de 1963 Eric Williams, Primer Ministro trinitobaguense, invitó a otros Jefes de Gobierno del área, para hablar de temas relativos a la integración. A dicha reunión asistieron los representantes de Barbados, Guayana británica y Jamaica. En 1965 se celebró una nueva reunión -en esta ocasión en Antigua y Barbuda-, en cuyas pláticas se abordó concretamente la posibilidad de establecer una zona de libre comercio en el Caribe. El acuerdo alcanzado comprometía a los Primeros Ministros de Antigua, Barbados y la Guyana británica, a consolidar el proyecto a más tardar en diciembre de ese mismo año”.
El Editor y Coordinador General de ADE,
Antonio Pérez Manzano
ADE, No. 28, Septiembre de 2008.
[1] Revista Electrónica “ADE” No. 5, Septiembre-Noviembre de 2002, Editorial “La OEA en la Lucha contra el Terrorismo Internacional”, por el Editor de esa misma publicación, Antonio Pérez Manzano.
[2] Favor de ver Revista Electrónica Trimestral de la Asociación de Diplomáticos Escritores “ADE”, No. 14, Marzo-Mayo de 2005, en la Sección “Del Baúl de ADE”, el artículo titulado “Integración Subregional. La Organización de Estados del Caribe Oriental”; así como Segunda Parte, en “ADE” No. 22, Marzo-Mayo de 2007